lunes, 19 de enero de 2009

OBAMA Y EL ORDEN INTERNACIONAL. primer parte


En un periódico de circulación considerable, me percaté de una curiosa fotografía en alusión al ascenso presidencial del primer afroamericano en alcanzar el gobierno del país considerado piedra angular de la economía global. En tal imagen herculiana, Barack Obama sostiene un planeta en llamas sobre sus hombros. Y señala el autor de la nota, la enorme responsabilidad que conlleva el 44° Presidente Norteamericano, quien recibe un mundo en crisis. En un análisis geopolítico menciona por las que atraviesa el entorno internacional: La crisis económica del 2008, el sostenimiento de la Paz en Oriente Medio (Irak, Afganistan, Franja de Gaza y la Autoridad Nacional Palestina con Israel), la supuesta amenaza nuclear de Irán, y la posible retracción del acuerdo de no proliferación nuclear con Korea del Norte ante la eventual sucesión del poder, la expansión comercial china que arroja un déficit en la balanza comercial de los Estados Unidos de Un Billón de Dólares, el incremento de las relaciones políticas entre Cuba , Venezuela y Rusia, y por otro el empuje sudamericano de Brasil en la región, aunado a las corrientes migratorias sobre la frontera con México, acompañadas del poderoso narcotráfico.
En síntesis esa fotografía sosteniendo con sufrimiento heroico a un planeta crítico, en espera de la “asunción” de quien va a lograr el cambio. Lo cual me irritó de sobremanera y me pareció una sandez tal especulación, y diré porqué.
¿Por qué se le va a considerar el responsable de la conducción hacia la transformación benévola del mundo? Será por que en todos esos problemas cree tener injerencia, como se ha visto?
El capitalismo norteamericano es absurdo e inútil para un mundo plural y libre. ¿Acaso la libertad del autogobierno, de la defensa de la patria y sus creencias religiosas, la libertad tecnológica, la libertad para trabajar y decidir su propio destino como Estado, es un problema para el mundo, o sólo para los Estados Unidos de Norteamerica? A mi parecer existe un solo problema y se llama USA.
Qué perona tan ingenua podrá pensar que Barack Obama, logrará tal hazaña mesiánica. Me sabe al desagradable gusto del marketing norteamericano, como el caso de Fox. Será que el experimento electoral mexicano sirvió para perfeccionar su marketing político. Qué fracaso con Fox.
Sin embargo, coincido con el presidente cubano, esperando equivocarme sobre tales predicciones. Pero a escasos días de ser “uncido” Presidente, ha hecho manifiesta su justa dimensión. Los Estados Unidos, cualesquiera que sea su presidente, tienen la firme convicción de que son el ombligo del mundo, y tal vez sea cierto por que al final de cuentas, separado del cordón, no sirve para nada.
Reciéntemente, un una de sus múltiples conferencias de prensa, negó retirar a cabalidad el embargo económico sobre Cuba, pero sí rechaza los planes nucleares pacíficos de Irán, para él son malas costumbres las sudamericanas que marchan con Chávez y su política Social, y podríamos continuar hacia medio oriente, que fue ultrajado con un decreto en 1949 para la partición del mundo árabe e insertar a Israel. Esa Organización llamada naciones Unidas que hoy no puede evitar un cese al fuego, y la flagrante violación a los derecho humanos, ya no digamos de solicitar la aprobación de ONU, pero simplemente corresponder al derecho internacional. Eso no pasa, simplemente porque sus avales son juez y parte en el Consejo de Seguridad.
México le es indiferente en la medida que sigan lavando los coches, sirviendo la cena, plantando y cultivando la comida, suministrando con discrecional hipocresía su narcótico vicio.
Ver a un negro en la presidencia del gobierno norteamericano, me hace ver que todos los hombres somos iguales, solo cambian las condiciones en cómo uno se desarrolla. Es verdad, los EE:UU son ejemplo en muchas cosas, y son un factor decisivo para mejorar la vida del planeta. Pero no olvidemos nuestra posición en él, y ser lógicos ante un plan como el norteamericano que consiste en que nadie tenga más libertad que él, o igualdad o sea superior a él, es inconcebible e insoportable. Habrá que derrumbar la barda para reclamar nuestra justa dimensión en este mundo, y la responsabilidad que ésta conlleva, dejemos de chuparnos el dedo, y trabajemos unidos.

sábado, 10 de enero de 2009

POSTURA JUVENIL SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO



I
Al iniciar mi éxodo, y dejando Oaxaca ciudad que me vio crecer para seguir con mis estudios aquí en la capital, estaba ávido de conocer otras visiones del mundo diferentes seguramente a las de mi pueblo, y así fue, las encontré diferentes más no mejores, por que habiendo llegado a la capital lo primero que percibí fue el exceso de contaminación y la falta de respeto por la naturaleza, habida cuenta del contraste entre mi pueblito donde vive aun el árbol mágico de 3000 años llamado el Tule (Ahuehuete o sabino) y el abismo con la Ciudad de México donde viven 8 720 916 personas a 2005 –INEGI- y que probablemente en unos años no quepa ni un árbol de acuerdo con la superficie reforestada que apenas alcanza las 50 hectáreas. Algunas contradicciones de mi México fueron las que me llevaron a participar en esta convocatoria.
A partir de entonces seguí de cerca la transformación que nuestro planeta ha experimentado en años recientes, para comprender a qué me refiero, recojo la idea que Federico Reyes Heroles dijo alguna vez en uno de sus discursos –cuya bibliografía no recuerdo- sobre el funcionamiento del mundo en cinco grandes ejes sobre los que gira el mundo:
El primero son las posibles líneas políticas que los países adoptarán en un futuro, segundo y consecuencia, las nuevas formas de articulación social en el mundo, unidas al tercero, los cambios económicos de mercado, cuarto, las tendencias ideológicas colectivas religiosas y culturales del próximo siglo, y finalmente, quinto, el entorno internacional y su organización.
Lo anterior se desprende del funcionamiento mundial desde la perspectiva objetiva y materialista, sin embargo lo que podemos decir humildemente que omitió el maestro, fueron las graves consecuencias que el mecanismo mundial tiene en el ecosistema, el planeta no participa directamente en ninguno de los cinco ejes mencionados, sólo se incluye como productor de la materia prima para la combustión de la maquina global, que hoy tenemos.
Para hablar de la energía utilizada por el hombre, habría que empezar por él mismo, como fuerza de trabajo desarrollada hasta llegar a la energía utilizada industrialmente para producir satisfactores de todo tipo, desde la energía encapsulada en una batería con 10 horas de funcionamiento, hasta la necesaria para viajar millones de kilómetros en el espacio exterior. Energía que ni se crea ni se destruye, sólo se transforma…y transforma.
La energía rige, por principio de cuentas nuestra existencia, no me refiero al tipo de energía petroquímica generada, ni a la nuclear ni a la eólica ni geotérmica, sino a la energía vital para nuestra subsistencia: los alimentos.
II
Alimentos Vs. Combustibles frente al cambio climático.
De un año para acá, los medios y la opinión pública han fijado el puntero en la intempestiva necesidad de sustituir los actuales combustibles para el mundo, pero especialmente el de los países con mayor índice en desarrollo urbano sin ser necesariamente económico.
Pero la razón por la que entra en debate el tema de los nuevos combustibles, es por causas evidentes gestadas décadas atrás, desde que apareció el primer automóvil de combustión interna, la polución de estos y fábricas y otros, está generando gravísimas consecuencias ambiéntales incontenibles que ciertamente generan especulaciones de magnitudes colosales: El aumento del nivel del mar, la desviación de los polos magnéticos, la traslación de los climas todo consecuencia del calentamiento global. Evidencia irrefutable de que algo anda mal entre la tierra y el ser humano.
Actualmente hay un vehiculo por cada 7 personas (Fuente. Ministerio de Tierras, Infraestructura y Transporte del Japón) en 2003 había 837 millones de vehículos automotor en el mundo y sigue la oferta y la demanda.
Los países mas urbanizados padecen la sumisión al petróleo, yugo que les impide cumplir tratados internacionales para disminuir la emisión de gases contaminantes, el protocolo de Kyoto es letra muerta para los desarrollados que hasta hace poco mostraron un excepcional interés hacia los bio-combustibles.
Pero en una época en que estamos acostumbrados a la mercadotecnia y a la publicidad, el prefijo Bio, automáticamente nos tranquiliza por que significa vida (Diccionario de la Real Academia de la Lengua) o llanamente por que proviene de una fuente no contaminante, y sin embargo no es así, el nombre no elimina por completo el problema ni el de la vida ni la contaminación.
Empezando primero por que dicho combustible –etanol- tardaría años en sustituir la gasolina dado que aun no existe la súper industria capaz de sustituir los millones de motores a gasolina por motores a etanol puro. Tardarían años pues en hacer ese cambio, tiempo que no tenemos las generaciones futuras.
Segundo, utilizar etanol sin duda significa un adelanto para que las compañías automotrices produzcan motores flexibles a gasohol -80% etanol, 20%gasolina-, el tema del etanol, desde su producción hasta sus efectos en el ambiente son debatibles porque sí produce una emisión de gases contaminantes aunque menor, pero sobre todo las consecuencias agropecuarias. Además también requiere energía para su proceso de destilación. Tan sólo aletarga los efectos del petróleo.
Producir millones de toneladas de granos que podrían ser consumidos por el ser humano y destinarlos por el contrario a producir combustibles parece aberrante cuando la hambruna aun no es erradicada del fatuo siglo XXI, que se mofa de haber encontrado agua en la luna, y la en Tierra aun desvaloramos el agua que corre por tuberías hasta nuestras casas, ríos todavía puros (aunque pocos) mantienen con vida este planeta azul, y el árbol del Tule muere lentamente como el planeta tierra mientras sus pobladores extraen cada vez mayores volúmenes de agua de los mantos freáticos, desecando el patrimonio de nuestros hijos que alguna vez, seguramente tendremos pero ellos tal vez no.
En el caso de Brasil, es el mayor productor de etanol en Latinoamérica (15 millones de m³ de etanol por año), también fue el país con mayor extensión en deforestación del mundo con 22.264 km² entre 1990 y 2000.
Ello demuestra que gran parte de esa expansión comercial del etanol es a costa del ecosistema con el aumento de terrenos deforestados destinados al cultivo agropecuario; Ahora bien, si los demás países subdesarrollados con extensión territorial suficiente siguieran los pasos de Brasil, habría desastrosas consecuencias para la ecología en pos de sobrellevar la transición energética del petróleo, a una bio-alternativa que definitivamente, no es el etanol la solución y tan sólo arrastraría a nuestro mal llamado tercer mundo hacia el cuarto sin bosques.
Posible Solución: Fomentar las energías limpias renovables y la energía nuclear de fusión como medida previa en lo que se encuentran alternativas para el deshecho radioactivo y una energía mas limpia para los automóviles como la generalización del auto eléctrico.
Después de que la energía nuclear llegó a este mundo, se planteó la idea de un cambio radical en el consumo de ella, sin embargo los conflictos y la naturaleza humana tergiversaron tal descubrimiento convirtiéndolo en una caja de Pandora para todos. Hoy la inexplicable tendencia a limitar su desarrollo estriba en que los detentores de la tecnología nuclear consideren o no, conveniente a otros países utilizarla o investigar por considerarles una amenaza latente al orden internacional. ¿Acaso no debería ser al revés? Que los que más han participado de su uso en guerras estuvieren vetados a usarla. Así pues una posible fuente casi inagotable de energía esta supeditada a medidas cautelares que pueden llevar años en conciliar. El caso de Irán demuestra el interés que los mayores productores de petróleo hayan decidido aprovechar un energético que hasta hora es el más viable en la sustitución del petróleo...por ahora.
El primer paso para reducir el impacto que podría tener el cambio climático en el mundo empieza por uno mismo cobrando conciencia e informándonos pero también participar en la construcción de una cultura global del cuidado del medio ambiente ahora que son mas visibles la magnitud de las catástrofes si no se adoptan medidas urgentes por parte de las personas, los gobiernos y las organizaciones internacionales :. ONU
III
La participación de la sociedad civil mejora día con día su papel en disminuir los contaminantes, desde la separación de la basura hasta el uso de la bicicleta, pero cabria recordar que estas mejorías también se robustecen con las políticas públicas pro-ambientales que la Cd. De México impulsa como, medidas alternativas de transporte, como el mejoramiento del transporte público inhibiendo el uso de particulares, pero una señal trascendental de la participación ciudadana es el uso cotidiano de la bicicleta para desplazamientos cortos, reduciendo las emisiones y tráfico, otro ejemplo reciente es el anuncio de convertir 200 vehículos oficiales en eléctricos -La Jornada 09/05/07- con cero emisiones, esperemos que la sociedad civil pronto adopte medidas comprometidas con nuestro medio ambiente empezando por la casa, como separar la basura, utilizar sólo el agua necesaria para bañarse, y la sustitución por focos ahorradores así como limitar la deforestación y promover la reforestación. Desafortunadamente el principal problema con que colisionan todas estas propuestas, es la idiosincrasia carente de interés por resolver estos problemas, el principal obstáculo para reformar nuestro tipo de vida y hacerlo más ecológico radica en la negación a cambiar nuestros hábitos aunque estos sean contraproducentes, la solución está no sólo en las aulas y en los medios que nos allegan de información, sino en la familia pues es donde se construye el modelo que regirá nuestras vidas, con contenido de cultura ecológica. La educación familiar que recibí fue la coraza que conservó intactos mis principios con la sociedad y el árbol del Tule quien cobijó este sueño. El compromiso con el mundo, es un compromiso que requiere un mundo de ciudadanos empezando por uno mismo.


EL ESTADO UNIVERSAL. Poder y Gobierno.



Un país debe tener y exigir conductores que no se limiten a decirle que los
demás son peores, que los tiempos son malos y que las calderas no dan más de sí.
Una nación debe pedir una definición clara de objetivos, una promesa clara de
alcanzarlos en un plazo y a un precio razonable, y una explicación aceptable de
cómo se van a repartir los gastos y los beneficios. Manuel Fraga Iribarne


El presente trabajo consiste en discernir sobre la conveniencia de iniciar la investigación del sistema jurídico ecléctico, integrado con lo mejor del mundo moderno y nuevos objetivos, para evitar la desintegración del Estado y de nuestra intrascendencia en la historia, se trata de iniciar la búsqueda del arquetipo universal de Estado; sin olvidar los errores del pasado, pero no consiste es restaurar, el desafío no es arqueológico sino creativo

I
Nuestra historia, la del hombre según Polibio, -historiador de las guerras púnicas, y estudioso de la Constitución Romana-, está destinada a repetirse cíclicamente. Escribió en el Libro IV de las Historias, que la suprema organización del hombre, que hoy llamamos Estado, también repite sus errores según la Teoría de la Anaciclosis polibiana.
Decía el historiador, que las formas de gobierno y sus respectivos extremos están determinados de la siguiente manera: Porque así como de la herrumbre nace con el hierro y la carcoma con la madera, cada forma de gobierno lleva implícito el germen de su propia destrucción.
Lo anterior constituye un ciclo de las diversas constituciones que el hombre ha creado hasta el momento, su orden natural se transforma continuamente para llegar al punto inicial de todo. De cierto modo seria decir que las ideas que el hombre construye en sociedad son destruidas por las circunstancias determinantes del hombre según su época, espacio y evolución propia.
Para Polibio era de la siguiente forma: Monarquía que por exceso de poder en las decisiones de todos y la gloria en una sola persona deriva indefectiblemente hacia la Tiranía, es tal su extremo, que unos cuantos provistos de una posición importante en la organización del Estado, se rebelan contra el tirano, tomando el poder los ricos para el bien de lo que creen es el interés de todos en cuanto es de ellos: la Aristocracia, pero esos cuantos que solo llegaron a ver por su interés y obstinación por esquilmar inmutables la riqueza de todos hasta corromperse por la avaricia, da lugar a la Oligarquía, donde el poder es senil y se sostiene más por la costumbre que por la fuerza, pero finalmente la rebeldía contra lo que no es justo llega con el peso de la mayoría que empuja el balance corrupto, tomándolo todo, para el todo: Democracia, todos son libres, poseen patrimonio, obligaciones y derechos inherentes al ser humano. Todos participan de la vida social y de la construcción del Estado.
Sin duda este ciclo guarda ausencias de otro tipo de Estado de los que otros filósofos como Aristóteles y Maquiavelo han tratado, mas para efectos del desarrollo de la pretensión del presente retomaremos al final unas ideas de estos otros dos filosofos.
La evolución del Estado antes de llegar a serlo, hasta el estado moderno que hoy vivimos ha tenido una complejidad de circunstancias hitoricas que seria difícil señalar para corroborar la teoría polibiana, pero algo podemos desprender con utilidad, ello es l determinismo que le da a la vida máxima del hombre en sociedad, destinado a cometer sus errores, destinado a jamás vivir en paz en un ciclo interminable sin que tengamos la capacidad de encontrar un modo diferente de organización humana mas alla de la democracia, antes que caer en el cataclismo que la demagogia podría originar al mundo.
Sería dificil cuestionar que el hombre, la mayoria de las veces es su propio lobo, hasta que llegue el dia donde el hombre ya no sea hombre sino otra cosa, por que cambiar su naturaleza critica e impasible ante el status quo, y se acople a vivir en pa, aun estando inconforme es un reto, pero cabe la posibilidad en la educación del hombre social, pues ella la educación vuelve al hombre fácil de gobernar, pero imposibles de esclavizar.
Ahora bien, la democracia quiza no sea la forma de gobierno ideal de Estado, pero dijo alguna vez Winston Churchill, es la única que tenemos por ahora. Pero ésta también lleva implícito el germen de su propia destrucción: la demagogia, según Polibio, porque donde todos participan en la construcción de la sociedad, la multitud libre, obra como un torrente impetuoso que confunde lo urgente con lo importante, ocasionando consecuencias bélicas, consumistas, intolerantes entre otros.
El tiempo indefectiblemente desgasta los cimientos sobre los cuales esta construida la vida social, el desgaste atomiza los factores reales de poder que constituyeron la forma de gobierno. La Demagogia o también llamada Oclocracia aparece en el desorden estatal por el desprecio hacia las leyes.
Hoy hace falta repensar los valores del Estado y los ideales sobre los que descansa el arquetipo de estado mexicano e incluso vale cuestionar hacia donde se dirigen los Estados del mundo ante los nuevos retos de la humanidad, con nuevos cimientos libres del plomo de la corrupción, el desinterés ciudadano, los prejuicios sociales, la intolerancia contra unos cuantos, la violencia contra todos, la ignorancia social, la desinformación global y el libertinaje universal, todos flagelan el núcleo social del Estado; de otro modo indefectiblemente cerrará la anciclosis polibinana con la Demagogia, llevándonos a una confrontación social inevitable por el exceso en la libertad sin compromiso, por que no es libertad vivir en el ocio sin hacer nada por nadie ni para qué, la verdadera libertad consiste en escoger quienes queremos ser y comprometernos con ello. Cada quien es libre según sus necesidades y su trabajo. Cada Estado es soberano en proporción de la calidad de su elemento humano.

II
La Constitución del Estado, dijo Ferdinand Lassalle con suma claridad es la expresión circunstancial de los factores reales de poder que rigen en el seño de casa sociedad(,) son esa fuerza activa y eficaz que informa todas las leyes e instituciones jurídicas de la sociedad en cuestión, haciendo que no puedan ser en sustancia, mas que tal y como son. Con humildad podemos advertir que el maestro Lassalle omitió señalar que la constitución también puede crear factores reales de poder para su organización misma, verbigracia la burocracia.
La historia recaba excesos, reacciones, contracciones y evolución en la política del Estado, las decisiones en su seno son dinámicas, irregulares y contradictorios como la naturaleza de su creador: el hombre
Sería maquiavélico pensar que sólo el poder que ejerce un hombre con plena coerción pueda contener la masa demagógica desprovista de templanza, la que imponga nuevamente el orden, porque volvería la Monarquía, en una repetición sucinta de excesos, reacciones, contracciones y otra evolución en el ciclo polibiano. ¿Acaso el exceso es un factor determinante de la suprema de organización del hombre? ¿En ello consistirá nuestra trascendencia en el tiempo?
Ahora bien, si como dice Polibio y fuese un ciclo infinito de formas de gobierno de tal modo que jamás alcanzáramos nuestro fin ideal: la felicidad; entonces la existencia del estado resultaría cuestionada como la viabilidad en el mañana. Por ello nuestra posición es firme en rehusarnos a aceptar un Estado cíclico, antagónico y extremista, primero por que todo es relativo, y segundo por que tenemos el derecho constitucional darnos en todo tiempo el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de nuestro gobierno. Pues en cualquier parte del mundo y en todos los tiempos, siempre los ciudadanos han sido los detentadores reales de la soberanía. No me refiero al pueblo como muchedumbre, sino a los ciudadanos de Estado que hacen de éste lo que es.
Luís XIV dijo l`etat cet moi, y efectivamente él era el Estado entonces, por que constituyó el Estado francés de la época, a su arbitrio y semejanza aunque fuera despótico, sin justicia ni principios humanos, concentró el marco normativo de todo el Estado en sí mismo omnipresente, omnisciente y omnipotente, fue así debido a los factores reales de poder dominantes cuyos intereses eran representados a través del monarca, el ideal ficticio de su poder soberano casi divino radicaba en la legitimidad que Dios le confirió, aunque en realidad era la nobleza quien daba legitimidad a su posición sólo en cuanto beneficiara los nobles intereses las decisiones trascendentales de la organización social de entonces, estaba en los ciudadanos fácticos: la nobleza:
Si la Democracia es una forma de gobierno, y el poder público dimana del pueblo y se instituye para el pueblo, y la potestad para ejercerlo esta representado en unos cuantos que obedecen la voluntad de sus representados, sus opiniones son oídas y vencidas en tribuna e imperativas para todos, su poder es único y soberano en su decisiones, resulta ideal y lamentablemente análogo pensar que en la actualidad se trate de otra ficción como la de l`etat cet moi, precluido en la actualidad el idealismo de su legitimidad, porque el tiempo y el espacio han superado la ficción misma con los hechos notorios que los factores reales de poder han originado: sindicatos, televisoras, partidos políticos, asociaciones religiosas, transportistas, bancos, empresas globales, delincuencia organizada, y tendencias políticas del exterior, entre otros son, los principales factores también representados dentro del Estado, los que también buscan el bienestar social de los suyos, parece que aun falta mas representación del individuo en los factores reales de poder que negocian decisiones trascendentales en el estado, por decirlo de alguna forma a nuestra democracia como al peso aun le faltan muchos ceros, pero es un negocio redondo.
Si bien la constitución política de cualquier país y tal vez en cualquier época ha consistido en organizar técnicamente el engranaje estatal mediante instituciones capaces de desarrollar otras funciones que han llegado a convertirse en trascendentales para el mecanismo estatal pero que han llegado al grado de convertirse en factores de poder en cuanto que son indispensables para el Estado, y él mismo creó, pero su facticidad teleologica es sumamente cuestionable. Podemos citar por ejemplo a los trabajadores al servicio del estado, que no toman decisiones trascendentales per se sino que negocian colectivamente a través de los sindicatos la conveniencia para su gremio, llegando al extremo de poner en jaque una función trascendental del Estado –educación, energía, recolección de basura, etc.- sin tomar en consideración lo importante de su función, sino lo urgente para el gremio, ¿demagogia? ¿Democracia? Cabria tambien cuestionar quienes son los detentadores de esa fuerza política que son los sindicatos, ¿los sindicalizados? ¿o el lider sindical? ¿La muchedumbre está informada? ¿Democracia a ciegas? ¿Apoteosis Demagógica? Lo mismo pasa con al sociedad en el estado, la desinformación, la ignorancia, el desentendimiento de las controversias, el amarillismo populachero, y la convergecia de intereses superfluos, dejan a un estado moderno en el camino de la anciclosis Polibiana.
Por otro lado, en el estado despótico francés -por citar un ejemplo-, la existencia de los Derechos Humanos no era condición sine quanon para la planeación del orden estatal, por que no había interés en discutir el concepto abstracto que son los derechos humanos. Pero sin tener claro que es un derecho humano o cual una obligación estatal, está en nuestra naturaleza cobrar conciencia de lo justo y lo injusto cualquiera que sea la forma de gobierno, en cualquier tiempo y situación. Al respecto el politólogo Kart Deutsch opina: Los sistemas políticos tienden necesariamente a mudar y los caminos para ello, son dos: la reforma o la revolución, el primero es un proceso lento, consensuado y sobre todo, pacifico; el segundo es un fenómeno violento y además intempestivo. En la actualidad los derechos humanos estan en boca de todos, en leyes, instrumentos internacionales pero a diario se violan incluso en los paises mas “adelantados democráticamente”, ¿es posible garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos en un estado? Su pleno ejercicio o defensa no se da por decreto, sino en la educación de su población sobre qué son y para qué sirven. Intentar explicarle a un huamno promedio que pasa horas frente al televisor, que los derechos humanos no se ven pero ahí estan, que nadie los conoce pero existen, que es para bien de todos pero a veces tiene excepciones, es como intentar convencer al mendigo, al ladron, al asesino, al corrupto que Dios, aun cuando no lo ve, no lo oye, nadie lo hha visto, pero existe, le va a resolver todos sus problemas. La cuestión en los derechos humanos no es sobre tener fe en ellos, sino resolver las necesidades primarias de todo hombre para vivir dignamente empezando por una conciencia educada y después por una función útil para la sociedad, pues teniendolo todo, los derechos humanos serían humanos de derechos, super hombres en vez de Dios, para ello los paises del mundo deben primero alcanzar un grado económico suficiente para corresponder a las exigencias metafisicas del hombre, es difícil sino imposible educarse con hambre, hace falta trabajo arduo aunque para ello se lapiden axiomas humanistas, porque creer que con fantasías se cambia al mundo, sólo en la televisión.

Con el surgimiento de nuevos factores reales de poder se requiere del rápido reacomodo del poder, un ejemplo de estas apariciones, serian la clase obrera durante la Revolución Mexicana, los Sindicatos en la actualidad, la piratería, la guerrilla y grupos subversivos, los nuevos partidos políticos, la religión en todos los tiempos, los medios de comunicación, el narcotráfico, los migrantes por cuanto a su participación económica, la burocracia, los bancos, la aristocracia, el Estado mismo y hasta los hombres mas ricos del mundo por contar algunos, son quienes cuentan con el poder de perfeccionar o desintegrar la organización suprema del hombre.
Distinguir los hilos que controlan las decisiones trascendentales del Estado contemporáneo no es fácil, los factores reales de poder actuales están inmersos en todos de alguna forma, ocultos en nuestro propio interés. Pero el poder que mueve al Estado tiene su equilibrio en quienes lo ejercen y no los de la ficción.
Los Estado se han mundializado (globalizado) y los factores reales de poder también, no se trata de un ciclo local, sino mundial por la misma naturaleza del hombre, por tanto, la influencia económica de unos pocos en el orden internacional por mucho tiempo también tiene un colapso del mas fuerte en cómo ejerce el poder –económico- luego entonces la democracia local solo será perfecta cuando exista democracia del ámbito global. El colapso tal vez ha iniciado con el derrumbe del dólar y el exceso en el petróleo.

III
Pero también la historia demuestra lo que a nombre de la justicia se ha hecho: la creación del Estado israelí y, la invasión de Irak, del primero por no haber sido oídos y vencidos los poseedores originarios del territorio en juicio, y del segundo por no haber respetado la libertad para darse su propio gobierno. Luego entonces los mismos factores reales de poder que interactúan dentro del Estado tienen representación en el concierto de naciones que han llegado a organizarse también democráticamente en la organización de Naciones Unidas, cuya creación genera decisiones trascendentales reactivas para la humanidad. Pero a pesar de creer ser democrática su organización, la función coercitiva la posee una aristocracia de cinco miembros permanentes en el Concejo de Seguridad de Naciones Unidas. ¿Qué sigue, oligarquía mundial?

IV
La legitimacion en la causa emana de la prosecución del fin último del estado, mediante sus organos de gobierno, calibrados para el ejercicio pleno del poder estatal en un todo
Dentro del Estado también existe conciencia colectiva de la problemática y sus probables soluciones para el cumplimiento del objetivo existencial mediante el poder estatal cuyo titular es el jefe del Gobierno quien lleva la dirección politica del pais, cuya idiosincrasia esta educada por las doctrinas históricas, sobre las cuales realizar la política general del estado, en lo interno y externo, procurando en todo tiempo ejercer el soberano poder del pueblo a quien representa, la nación de su patria, a la cultura de su pueblo, y a todo animo de superación estatal, son la idea abstracta de legitimidad en la prosecución del objetivo ideal del estado del que ejecuta ordenes a través de los otros dos órganos , cuyo equilibrio en sus funciones trascendentales origina poder estatal.
El poder es único es indivisible en el mundo sensible, en cambio la abstracción del ser colectivo sólo puede abstraerse lógicamente como un todo sólido; un hombre con tres cabezas jamás sabrá que hacer por qué la indivisión no se los permite, en el estado es similar, pero en el caso de un país lejano de cuyo nombre no quiero acordarme, el jefe del Gobierno ha sido recluido en funciones de una empresa lucrativa, en un afán por positivizar la democracia se ha confundido la urgencia del equilibrio de poderes con la importancia de los fundamentos iusnaturalistas de la democracia.
Marx pretendió hacer de la filosofía de la historia la doctrina del futuro, nuestra inconciencia en la historia y con ella los errores, pueden llevar a generaciones futuras a forjar su historia con voluntad y conciencia, emancipándose de la anaciclosis polibiana.
Pero si de la historia se puede aprender solo en cuando se repite y quienes de ellas permanezcan similares, esto sólo podría imaginarse en el estudio de toda la historia efectual a nivel global y siempre hacia el progreso en la perfección. Pero si el pasado nos constriñe al modelo clásico de Estado, entendiendo los clásico como aquello que los nacidos después pueden seguir aprendiendo, resulta confuso expresar una voluntad conciente en un sistema clásico como es el democrático, sin acatar uno de los fundamentos ius naturalistas de la democracia: libre autodeterminación. Es como el bautizo en la inconciencia del poder de nuestra voluntad para escoger el dogma de las generaciones futuras.
Que pasaría si en el acta constitutiva de un Estado hipotético restringes la esfera de actuación del poder de cada grupo existente en el estado mismo. Es decir se prevean quienes son los de mayor influencia en las decisiones trascendentales del estado. Neutralizar cualquier exceso que para su degeneración requiera, y prever el surgimiento de una nueva fuerza distinta a las existentes. Si neutralizados los factores, y no hubiera otra fuerza no regulada por la ley, teniendo todas igual actuación e influencia: se habrá radicalizado la democracia entonces y desconcentrado todo el poder, no habrá más equilibrio que la ausencia de poder dominante: estado socialista.
Para concluir, la historia revive episodios de casi todos los excesos que hace mención Polibio, sin embargo no existe registro alguno de la antigüedad hasta nuestros días del exceso de la democracia: la oclocracia. Habría que trasladar al filosofo griego hasta hoy, y buscar la democracia mas avanzada del hemisferio para dar cuenta de que si se busca un ejemplo de Estado democrático avanzado, encontraríamos a los estados Unidos de Norteamérica, de la cual llegamos a la conclusión de su grado avanzado de exceso democratizador, por el comportamiento excesivo de los fundamentos iusnaturalistas de la democracia: libertad y derechos humanos.
Recordemos la idea de Estado cuya peculiaridad es la soberanía, concepto confuso para muchos otros países no industrializados, o mejor dicho globalizados por el efecto que ejercen soberanías fuertes en el reactivo mundial, la economía, sin dejar de lado el grado tecnológico, militar, y estratégico a nivel mundial, pues en el ejercicio pleno del poder soberano es menester reunir el mínimo equilibrio ante la universalidad de estados.
La democracia existe cuando la soberanía es.
la idea pura de libertad ha sido objeto de diversos conceptos e interpretaciones por el relativismo del sofisma político, primero solo uno era libre, luego algunos eran libres, hoy todos sabemos que somos libres. El origen del libertinaje esta en la libertad porque ha sido entendida en la perspectiva incorrecta, la libertad varia con la causa de su existencia, es decir el ser humano evoluciona sus propios ideales para adaptarla a la corriente política vigente, sin embargo la libertad no consiste sólo en el poder para hacer, o dejar de hacer, porque no es libre el que destruye la vida ni el ocioso que la desaprovecha, porque no están concientes del sentido real de su libertad, y la confunden con libertinaje el cual consiste en una degeneración del sentido de libertad por las circunstancias en que vive la persona, pues ante una norma vigente que dispone un limite a la libertad es desfasada por la norma eficaz que dispone que la libertad no es mas que la propia limitación de su libertad.

NEOLIBERALISMO

















FILOSOFÍA Y PROPÓSITOS DEL NEOLIBERALISMO

Se ha observado a menudo que nuestras virtudes, nuestros vicios y no menos que nuestras ropas, muebles y bellas artes, están sujetas a las leyes de la moda.
Strachey.





I
Para entender al neoliberalismo con claridad, hace falta sentar las bases del liberalismo primero, y a éste habría que dividirlo a su vez en dos áreas para su estudio; al liberalismo como corriente que designa a la filosofía política de la libertad y el progreso intelectual originado en el siglo VIII; y después al liberalismo que toma los principios intelectuales de libertad a otros ámbitos de la vida social, como el económico, es decir que el liberalismo en este caso presupone también la libertad y el progreso pero aplicado al fenómeno económico.
Hecho este primero acercamiento de lo que es el liberalismo, hemos de dar cuenta con la evolución histórica del la teoría del liberalismo clásico, que surge en el siglo VIII como respuesta radical al absolutismo monárquico que privaba en la vida política.
El afán por alcanzar la libertad de asociación y participación política, fue un proceso lento pero continuo, pues históricamente a la libertad se le ha confundido y su significado tergiversado, cada gobierno ha hecho de la libertad bandera de su propio afán político; por ejemplo los orientales hace miles de años pensaban que sólo uno era libre, tiempo después los griegos y los romanos pensaron que sólo unos cuantos eran libres, hoy sabemos con certeza que todos los hombre por el simple hecho de haber nacido tienen derecho a la libertad en todos los ámbitos de su vida, es aquí donde la libertad adquiere varias aristas, y vemos que la libertad absoluta, que presupone la autonomía plena de la voluntad humana para alcanzar la felicidad, no es solo la libertad física, la del cuerpo ante la esclavitud, sino también la libertad económica ante la esclavitud del mercado y el capital, y podemos ir mas aun, alcanzar la libertad plena del hombre que pugnaba Bakunin donde no hubiese necesidad del Estado ni de leyes que mediante la coacción nos obligaran a acatar la paz, sino que por sí solo el hombre en pleno uso de su libertad en todos los ámbitos pudiese vivir en paz sin necesidad de poder.
En esta tesis el liberalismo tiene como antecedentes políticos relevantes a la Revolución Inglesa del 1688, a la Revolución francesa de 1789, cuya Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano influyeron en las Constituciones de todo el mundo, empezando por la de Estados Unidos de Norteamérica de 1787, bajo las tesis de Montesquieu, Locke y Rousseau.
El problema de la libertad absoluta cobra otra vertiente, puesto que si ser libre implica a la vez el respeto de las otras libertades, nuestra libertad se ve restringida y es necesaria a la vez un sistema que proteja la vida libre, para ello es necesario entonces obedecer la institución que proteja la libertad, ella sería el Estado, y por tanto toda libertad tiene como limite la libertad del otro.
Con la posibilidad de que ávidos de libertad el hombre obtenga más poder y restringa al grado de eliminar la libertad de la mayoría, entonces el problema de la libertad (positiva) es el de institucionalizar la situación de obediencia en las cual aquel que obedece, obedezca a una norma lo mas conforme posible a su misma voluntad, de modo que obedecer a la norma sea como obedecerse a sí mismo (negativa). La verdadera dificultad señala Norberto Bobbio es encontrar si históricamente y de forma práctica dicha voluntad colectiva es asumida por la colectividad como la máxima expresión de la voluntad de cada individuo y ellos así la consideran a efecto de que “obedeciendo a todos no se obedezca a nadie y sea libre como antes” conforme a la teoría del contrato social de Rousseau.
De este modo el liberalismo se convierte para el mundo como la máxima expresión de la teoría política occidental y como una moda se expande por el mundo y luego a las teorías económicas, pero antes hemos de mencionar que la culminación del liberalismo visto como la protección, defensa y garantía de la libertad humana para la felicidad, que presupone derechos inherentes al hombre como la libertad de expresión, la participación política y el tolerancia a la otredad, en un sentido amplio al liberalismo en el uso político popular, se le puede considerar igual que la democracia, con amplia justificación histórica, como señala George H. Sabie.





II
El liberalismo económico clásico o puro, está asociado por lo general con el célebre economista Adam Smith por su obra La Riqueza de las Naciones, etiquetado con la defensa del liberalismo económico, aunque en realidad A. Smith hizo sólo un análisis profundo del capital y el mercado en el flujo económico, llegando entre otras conclusiones que “el interés egoísta mueve a la iniciativa privada“.
Sin embargo al liberalismo económico se le debe asociar más con el fisiócrata francés Gournay (1712-1759) quien acuño la frase laissez faire, laissez passer” (dejar hacer, dejar pasar). Cuya transcendencia al ámbito económico tiene fundamento en la teoría fisiócrata que considera al fenómeno económico con el de un organismo vivo como el humano, llegando a la conclusión que la riqueza de una nación depende de la producción y la circulación de bienes, -comparándolo con el torrente sanguíneo y sistema endocrino- y no dicha riqueza, con la acumulación de bienes, pues consideran que si el fenómeno económico es un fenómeno natural, lo congruente sería dejar que actúen por sí mismas las leyes naturales.
Dicho lo anterior, el liberalismo que pugnaron los fisiócratas y luego los mercantilistas comprendían la necesidad de entender cómo una nación podía incrementar su poder económico, en otras palabras cómo podía ser más libre estatalmente.
La finalidad de cualquier teoría sobre liberalismo, radica en la búsqueda de la felicidad, cabe entonces preguntarse ¿Qué es la felicidad? Para el filósofo Jeremías Bentham, la felicidad consistía en la ausencia del dolor y la presencia continua del placer. Traducido esto al ámbito político-económico, debería suprimirse cualquier limite o restricción legislativa a la libertad de los individuos, para evitar causarles mayor dolor en detrimento de su felicidad. Lo anterior encuentra cauce en el liberalismo, pues mientras menos regulaciones haya para la libertad económica, mayor felicidad se obtendrá para la nación (laissez faire, laissez passer).
De esta manera el liberalismo puro que se deja llevar por la naturaleza (lógica determinista) no necesita mayor necesidad del estado que proteger la vida de los individuos y la propiedad de las dificultades que la propia naturaleza humana plantea, asegurando únicamente la libertad individual, y claro la ejecución de los contratos y juicios, en lo que Ferdinand Lasalle denomino “un Estado de agentes de policía”.
Siguiendo esta tesis, para Adam Smith la naturaleza humana (individualista) vista desde la utilidad económica en el Estado, señala que todo hombre se esfuerza constantemente para mejorar su condición, busca empleo de su tiempo y su trabajo. Considera que la vida, libertad y propiedad son las condiciones para que cada individuo haga el mejor uso de sus recursos y contribuya a maximizar el bienestar total. Aquí la intervención del estado en cualquiera de sus metas por conseguir la felicidad frustraría estos procesos.
Para Alfred Marshall, considerando el padre de la economía moderna, justificó la neutralidad del Estado para corregir las fallas del mercado, estudiándolo desde la empresa competitiva a la luz de la oferta y marginalmente a la demanda.
El Estado en el liberalismo adquiere sustento en la neutralidad como forma de gobierno, porque implica una actitud pasiva frente a determinados planes de vida o valores, es dejar hacer o pasar por la felicidad del hombre individual e interviene únicamente cuando éste se ve transgredida.
Dejar que la vida económica se auto regule y que el estado únicamente garantice las mínimas condiciones para su desarrollo, han originado entre otras cosas la gran desigualdad de propiedad y social, pues la diferencia de capitalizar a partir de la abundancia y de la escasez en condiciones de competencia desigual, lleva a repensar si la riqueza es sinónimo de felicidad, si las leyes naturales del mercado algún día corregirán la ominosa desigualdad económica del mundo, y si la anarquía financiera ha puesto en jaque al liberalismo puro ante la intervención estatal cada vez mayor en las crisis económicas, generadas por los excesos de la libertad económica, presuponer que las crisis se resolverán por sí mismas, es necedad pues la historia ha demostrado lo contrario, ya que en la realidad para el liberalismo el estado es útil sólo cuando interviene en su beneficio. Ahora preguntémonos, si la libertad económica de los propietarios han transgredido en modo alguno nuestro derecho a la felicidad. ¿El Estado intervendrá en este caso?





III
El liberalismo ideó un mecanismo exacto del funcionamiento de la economía sobre el principio de la minima intervención del Estado, donde la oferta y la demanda están equilibradas en suposiciones económicas como el de que ninguna necesidad humana es ilimitada -el principio de que la oferta y la demanda se auto regulan mutuamente-, consecuentemente los precios de los productos de consumo están regulados por la competencia del mercado beneficiando al consumidor, impidiendo la especulación y los mercados cautivos.
Así mismo, la escuela clásica del liberalismo iniciada con los estudios de A. Smith, llevaron a la conclusión de que un Estado con funciones mínimas le correspondía un gasto público pequeño, sobre la base de que el beneficio recibido -del gasto público- está compensado con los ingresos impositivos, es decir que existe el freno en la demanda del gasto público pues piensan que los destinatarios deberán pagar más sobre el beneficio recibido y ello disminuirá la demanda. Esto traducido en la actualidad es la lucha por la seguridad social y los servicios básicos para la vida; pero olvida el liberalismo las obligaciones del Estado, y lo confunde con el mercado, el gasto público como el derecho a la salud, la educación, la vivienda y el trabajo no pueden ser supeditadas a especulación mercantilista.
Existen muchos otros tratadistas que dieron evolución a la ciencia económica e intentaron explicar con mayor claridad el funcionamiento de este, y de cuyas teorías los estados llevaron a cabo, viendo en la producción la clave de la riqueza, y la prosperidad general lo que llevo al desenfreno productivo, culminando con la depresión económica del siglo XX, que evidenció que ninguna sociedad podrá ser floreciente y dichosa si la mayoría de ella es pobre y miserable [ Bobbio. 1993: 117]
Tras la depresión de 1929, los estadounidenses se dieron cuenta que para sobrevivir, deberían modificar la estructura económica de su país, que llevó al New Deal y dio pauta a lo que en principio se llamó el Estado de Bienestar y cuya respuesta posterior fue el neoliberalismo.





IV
Existen diferencias para ubicar cuando surge el neoliberalismo, algunos dicen que después del Estado de Bienestar (Welfare State) como consecuencia de las depresiones que siguieron al siglo XX, otros piensan que inicia con Jhon Maynard Keynes y sus teorías: Treatise on Money (1930) y, Teoría de la ocupación, el interés y el dinero (1936), otros autores ubican el surgimiento del neoliberalismo en el mundo con la sociedad de Mont Pelerin (Suiza, 1947) organizada por el economista austriaco Frierdich Von Hayek que convocó a otro ideólogos enemigos de cualquier método que asumiera algún grado de intervención del Estado en la organización económica, como Karl Popper, Milton Friedman, Ludwig Von Misses y Walter Lipman entre otros economistas destacados.
Consideramos que el neoliberalismo surge como respuesta a una cadena de eventos originados a partir de las crisis del liberalismo puro que llevó a repensar el papel del Estado en la organización económica y posteriormente originó all Estado de Bienestar, dando estrategias, objetivos y fines a una sociedad insatisfecha por dicha política pública que propuso ser un intermedio entre el liberalismo puro y el socialismo.
El Estado de Bienestar se fundamentó en las teorías de Keynes, sin embargo ideológicamente el neoliberalismo maduró con la Sociedad de Pelerin de 1947 en plena post guerra, aunque el apogeo del neoliberalismo se da en el siglo XXI con el desarrollo del mercado global, las nuevas tecnologías, la centralización del poder y la transformación distributiva de la propiedad,
Keynes ante la crisis de 1929, propone un sistema de intervención estatal para conservar el equilibrio del crecimiento económico y corregir las fallas del mercado, propuso también que el Estado aplicara una política deficitaria de gasto público financiada con endeudamiento, hasta el punto en que el desempleo de la mano de obra fuese absorbido, aumentando los impuestos y una reducción del endeudamiento hasta determinado punto, porquen el exceso en la demanda del empleo generaría la inflación. Keynes sentó las bases de la macroeconomía, la contabilidad nacional y planificación indicativa.
El Welfare State tiene sustento en condiciones políticas, que van encaminadas a la distribución equitativa de la riqueza, pues tiene conciencia que el mercado no genera igualdad, que por tanto el Estado debe generar las condiciones para la distribución y generación de riqueza, mediante condiciones políticas como un alto grado de negociación de los trabajadores, que llevó al sindicalismo y corporativismo; condiciones como la seguridad social que llevaron a un gasto público excesivo; otras condiciones como políticas anticíclicas que generaron endeudamiento del Estado para salvar la economía de los excesos del libre mercado; y finalmente la integración mundial que no hizo sino obviar las desigualdades sociales. Sin embargo el Estado Benefactor sienta las bases sociales de distribución de la riqueza por parte del Estado, no en las expropiaciones sino en la inversión para generar empleo.
En México, el periodo que comprende este fenómeno de Estado benefactor (1950-1980) se dio la industrialización del país con una naturaleza proteccionista sustitutiva de importaciones, pero cuya traducción política generó un alto grado de corporativismo vertical que caló en todos los niveles de la clase trabajadora, consolidando el régimen partidista en el poder, cuyos beneficios estaban en función de la fidelidad, y no del rendimiento laboral. En este sentido el presidencialismo mexicano se corrompió al grado que se le ha considerado una República Mafiosa, que finalmente cayó en la crisis financiera, fiscal y política que originó que en 1983 se llevara a cabo una transición mecánica hacia el neoliberalismo.
Las conclusiones de este sistema liberalista que se llamó Estado benefactor, de principios neoclásicos, pretendió un crecimiento con cierta intervención estatal, para salvarse de las secuelas que la gran producción y prosperidad del liberalismo originan después, en ese sentido para sobrevivir, el liberalismo necesitó la moderación de sus impulsos por el Estado, y una empresa social que se diera cuenta que sólo el bienestar de compra de la mayoría puede generar estabilidad del mercado.
Ante los actuales acontecimientos financieros de Octubre del 2008 y siguientes, donde el Estado desde hace años ha intervenido “moderadamente”, resulta visible que cada vez su intervención se hace mayor a cada crisis; cabria preguntarse dónde han quedado entonces los principios del liberalismo de cero intervención estatal, el fracaso del estado de bienestar, o los principios neoliberales.
Es un hecho irrefutable que los principio liberales puros han sido reconfigurados, y es de suponer que los del neoliberalismo evolucionarán también, conforme avance el ritmo económico mundial, pero también de factores adversos a la bonanza y gran producción que el cambio climático arroja contra el consumo desmesurado de los recursos naturales, la súper contaminación, la escasez de agua, la inflación de los alimentos y conflictos bélicos, entre otras cosas determinarán el provenir del sistema neoliberal, que no obstante para Ludwig Von Misses:
“La política del liberalismo se parece (…) a la conducta del padre de familia, previsor, que economiza y construye para sus descendientes. La política del socialismo es la del pródigo que despilfarra su herencia sin preocuparse por el mañana. Por esta razón el liberalismo ha declarado que la formación gradual del capital es el único medio que permite realizar una mejora permanente de las masas”
América latina es una de los grandes escenarios del neoliberalismo con mecanismos de desarrollo económico diseñados por organismos internacionales como el banco Mundial, que han establecido las bases del los Nuevos Modelos Económicos (NME) en vistas a resolver las necesidades del hombre en las nuevas circunstancias del mercado, de la producción, la tecnología y que los fenómenos sociales originan, y donde el una política económica sana es fundamental para la distribución equitativa de la riqueza.
Para Perry Anderson, el neoliberalismo es la respuesta radical, coherente, sistemática y funcional del capitalismo avanzado mundial a las nuevas condiciones de esta crisis de hegemonía capitalista: un estado fuerte para mantener el orden y romper la capacidad de los sindicatos y organizaciones sociales y un estado mínimo para la intervención en el mercado y el gasto social. Un Estado fuerte para mantener la estabilidad financiera, reducir el déficit fiscal, implementar reformas fiscales tendientes a incentivar agentes económicos privados y, así logar sociedades en las que el dinamismo del mercado, la libertad económica y la saludable competencia individual constituyan el motor para dinamizar economías saludables.
El neoliberalismo justifica la intervención del estado ante la necesidad de cuentas equilibradas y disciplina fiscal que permita la estabilidad de precios, la competitividad, que den condiciones para la inversión y generación de empleos, liberalización del comercio de bienes, servicios y capital, la privatización, la restricción del Estado en la esfera económica (desregulación) que den un sano balance de pagos, bajo la base de reducción de la escala del estado-empresa (down sizing), pero también el modelo neoliberal pone énfasis en el control de la inflación mas que en combatir el desempleo, a menor inflación menor desempleo, transfiriendo la responsabilidad del desarrollo económico al mercado y al sector privado que a su vez demanda un nivel educativo mayor, para satisfacer el mercado laboral empresarial.
Para las economías emergentes como México, el actual desarrollo económico se dio en el seno del adoctrinamiento de los tecnócratas de los altos cuadros del gobierno, donde las políticas neoliberales sustituyeron al modelo de desarrollo (estado benefactor), con el gobierno de Salinas de Gortari (1982-1988) se redujo el numero de dependencias y paraestatales (en el año de 1988 había 449 dependencias y a finales del año 2000; 180) dichas políticas económicas son derivadas de organismos mundiales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), que a la vez son derivados del derrumbe financiero de 1929, crisis que fue superada hasta 1933 y con la Segunda Guerra Mundial, además con la creación de tales organismos internacionales que servirían como “vigías” del nuevo sistema monetario, establecido por a 44 países en Bretton Woods en el año de 1944.
La política neoliberal se extendió en América Latina con los gobiernos reformistas neoliberales de Augusto Pinochet en Chile (1973), de Víctor Paz Stenssoro en Bolivia en 1985 y su política del Shock, en México con Salinas de Gortari (1985), En Argentina con Carlos Saúl Menem (1989), Carlos Andrés Pérez en Venezuela (1989), En Brasil con Fernando Collor de Melo (1989), en Perú con Alberto Fujimori (1989) y Gaviria en Colombia en el año de 1990 y el grupo llamado los Chicago Boys.
Las reformas que entonces emprendieron los anteriores gobiernos tuvieron “guías” como la de Margaret Tatcher, que introdujo una cultura empresaria en el Reino Unido (desreguló, privatizó, y redujo el poder a los sindicatos), y otro “guía” en Estados Unidos con Ronald Reagan, y con ayuda de otros mecanismos de transición neoliberal como la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) han dejado la herencia del capitalismo neoliberal, el cual “con todas sus fallas, es el mejor sistema económico que el hombre haya inventado hasta ahora” según la editorial del semanario The Economist.
Deficiencias o mejoras, a favor o en contra del neoliberalismo, mesiánicas o catastróficas, todas pueden ser cuestionadas y tildadas de viscerales, sin embargo, coincidimos con el sociólogo Durkheim en que “la densidad de los cambios aumenta con la modernidad”, estos cambios hasta ahora sólo muestran su lado negativo.





V

Schumpeter consideraba que el liberalismo económico dio origen al capitalismo, y
éste es por naturaleza un método dinámico y transformador desde adentro, que
destruye las viejas formas y crea nuevos tipos de capitalismo; es impensable que
el capitalismo sea estático, sino evolutivo, y lo que dicho autor llama: la
destrucción creadora, que evoluciona.
Coincidimos con el autor dado que las
circunstancias mundiales originan cambios constantes a los modelos económicos
que cada estado adopta para su mejor desarrollo, es verdad que el capitalismo
evoluciona según los factores reales de poder que dominan el mundo del capital,
por ello es necesario considerar que:
- Curiosamente tanto el neoliberalismo
como el socialismo considerar que la propiedad es la causa de transformación
social, aunque diametralmente opuestas, la primera planeta al patrimonio como la
única vía para una vida digna, mientras que el segundo argumenta que la
propiedad es la causa del abuso del poder y la lucha de clases sociales.
Pensamos que el mundo de las ideas donde la filosofía plantea concepciones en
blanco o negro, en el mundo real las tonalidades son mas complejas y hay colores
tantos como actitudes del hombre frente a su entorno.
-Paralelo con lo
anterior, la actitud del hombre sin duda se rige mediante la idea pero se
realiza con la acción, sin embargo la pregunta que Hegel se hizo sobre si es
primero la idea o la materia, hasta ahora es imposible imaginar fuera de nuestro
mundo, es decir crear ideas a partir de la nada es improbable, sino imposible.
Por ello pensamos que las corrientes económicas no son sino la consecuencia de
las circunstancias que se han vivido en el mundo, cuya necesidad se ha traducido
en ideologías que revolucionaron esa necesidad económica con mayor rapidez y un
estereotipo ideológico.

Sin embargo en el plano real, tanto de la vida
social como económica la ideología se queda en las teorías mientras que en la
práctica el hombre de negocios, el trabajador, el obrero, el maestro, el
estudiante, el gobernante o el indigente cuando generan sus acciones éstas no
van dirigidas a cumplir una ideología a menos que el Estado imponga ese deber,
como se vio en el fracaso del socialismo que forzó ese cambio. En el mundo real
el de negocios no se siguen las reglas que Gurnay, Smith, Keynes, Marxs, Von
Misses o cualquier otro economista haya previsto, pues la naturaleza humana ni
sigue un patrón lógico muchas veces, sino que mas bien es circunstancial.
-
Luego entonces, tampoco es proponer el determinismo natural que los fisiócratas
pensaron, ya que la razón del hombre juega un papel importante en la
organización político-social pero también en la generación de riqueza y por ello
que la desigualdad entre los hombre jamás podrá conseguir porque la inteligencia
no se discute al nacer; proponemos que la ruta natural de todo es el equilibrio
entre las cosas, el universo da muestra de ese equilibrio perfecto e infinito
hasta ahora, la naturaleza de nuestro mundo visto desde la ecología también lo
señala, y que cuando algo amenaza dicho equilibrio la naturaleza responde cómo
en la actualidad el cambio climático nos acecha ante la contaminación que el
consumismo desproporcionado genera, pero no podemos esperar que la naturaleza
equilibre las cosas pues podemos saber con certeza que nos depararía el mismo
destino que los dinosaurios que al igual que nosotros consumieron en exceso los
recursos del planeta, no sabemos si pensaban pero nosotros hoy eso nos
preguntamos de nosotros mismos.
-La única arma que prefiero llamar
“instrumento” para el equilibrio es la política, la historia muestra que su uso
a lo largo del tiempo ha servido para organizar o dominar al hombre para
beneficio de diversos fines, pero que ante todo es el poder el que crea ,
destruye o transforma al hombre. Primero la necesidad llevó al hombre a
comerciar, hoy existe esa necesidad pero se ha transformado en una necesidad de
riqueza, por ello toda economía que gira entorno a la riqueza su naturaleza es
en esencia la desigualdad. En la actualidad no sabemos con certeza si la
economía esta al servicio de la política y esta al hombre como tal, porque da
muestra el mundo financiero donde los capitales entran a un estado a la bolsa de
divisas, luego a la de deuda y posterior a la de valores entran y salen sin
beneficio alguno que para ellos en minutos y sobre todo el orbe financiero se
mueven a-temporalmente. ¿O es que el hombre y la política están al servicio de
la economía? Y quién es la economía surge entonces la pregunta. En medicina
cuando un organismo enferma los medicamentos se dirigen al órgano afectado,
análogamente en el organismo económico con la última crisis, sin referirme a la
de 1929, 1982 y consecuentes donde la solución fue la misma que hace un par de
semanas con la del 2008, el medicamento de millones de miles de dólares fueron
dirigidos a salvar bancos, y entidades financieras, máxima expresión del
capitalismo que ahora muta en la nacionalización de esos entes económicos.
-
Puede sonar irrisorio, pero el capitalismo en el mercado, es decir la oferta y
la demanda no tienen necesidades ilimitadas y éstas cambian con el tiempo del
hombre, es posible pensar que el capitalismo a través del neoliberalismo es sólo
el medio para acumular riqueza, para generar las vías de intercambio aunque en
el camino aumente la brecha, pero hasta cierto y luego distribuirla
equitativamente a quienes debemos una disculpa, a quienes tienen una vida
indigna y poco decorosa, que sólo podemos subsanar con igualdad según las
necesidades, según el trabajo y conforme al bien común.
- La economía al
servicio de la política y esta al hombre social responsable con sus necesidades
serán el equilibrio que necesitamos en el mundo, aunque lamentablemente sea sólo
una idea que espera adelantarse a los cambios.






BIBLIOGRAFIA.
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VON MISES, Ludwig. El Socialismo. 4°.Unión editorial. España. 2003.
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SERRA ROJAS, Andrés. Ciencia Política. Porrúa. México. 1983.
Periódicos:
ALPONTE, Juan María. Otro naufragio en la crisis: El FMI. El Universal. México. 22 de Octubre del 2008. A21.
ANGUIANO, Eugenio. ¿Crisis del capitalismo? El Universal. México. 22 de Octubre del 2008. A5


EL CARDENISMO. ¿ POPULISMO CORPORATIVO O SOCIAL DEMOCRACIA?


No reconozco fuente de poder mas pura que la opinión publica.
Benito Juárez García.



I
Para hablar del “Cardenismo” debemos situarnos en un periodo que es difícil determinar, pues decir que el cardenismo corresponde sólo a la etapa durante la cual fue presidente de la república mexicana el general Lázaro Cárdenas del Río(1934-1940) nos podría conducir a imprecisiones, porque a esos seis años de gobierno, otros historiadores han denominado “Cardenato”.
Por lo anterior, a nuestra consideración y para efectos de este ensayo “el Cardenismo” es una etapa en la historia post revolucionaria de México, que comprende desde los inicios de la vida política de quien años después, a su mandato presidencial continuara siendo una figura de dimensiones colosales de donde surgieron pensamientos y acciones humanas tal elevadas y profundas que la historia a veces no puede comprender ni aquilatar, y más cuando tiene por origen a un solo hombre.
Sin prejuicios históricos, ni extremismos partidistas o consideraciones parciales de nuestro acontecer, debemos ubicar a Lázaro Cárdenas del Río, en su tiempo y espacio, pero también ser críticos a la luz del presente que vivimos y de sus problemas, más cuando está en la agenda de las grandes transformaciones que necesita nuestro país, el tema de la reforma petrolera, los intereses internacionales y la soberanía.
Hoy el cardenismo cobra mas vigencia que nunca. Porque la historia es la madre de la vida, y negarla es negar quien hoy somos, pero peor ignorar que podemos crear un México mejor. Cárdenas así lo asumió como veremos mas adelante. Las causas de su proceder pueden ser hoy los fundamentos de una correcta decisión.
II
Con la victoria de la mayor movilización de masas que llevó al poder a lideres que buscaban abolir el sistema de privilegios del país, la Revolución mexicana tuvo su mayor logro en la Constitución de 1917, qué plasmó los ideales de otros personajes como Emiliano Zapata; pero que por razones políticas, económicas y sociales llevaron a los gobiernos posteriores a dilatar el cumplimiento de las principales exigencias de aquella masa popular, campesina, y obrera cuyas aspiraciones aun no eran satisfechas, sino paliadas en los ámbitos: laboral, agrario, social y político.
En suma, las compañías extranjeras que explotaban los recursos naturales, materias primas, industria y recursos humanos, seguían operando bajo el pacto de la no retroactividad en las propiedades extranjeras como condición para el reconocimiento internacional del Estado originado en la revolución mexicana, condición que fue tolerada por los gobiernos tanto de Obregón como de Calles, así como por los presidentes sucesores de éste último, que en términos reales fueron operadores políticos de Plutarco Elías Calles, hasta la llegada de Cárdenas a la presidencia, con quien tuvo fuertes discrepancias por la insubordinación del recién ungido presidente de México; finalmente llevó al exilio de Calles a los Estados Unidos de Norteamérica.
Así mismo en lo agrario, desde el gobierno de Carranza hasta el de Abelardo Rodríguez a finales de 1934, el total de tierra repartida fue de poco más de 7 millones de hectáreas, es decir, durante 17 años no se había repartido ni el 20% de la tierra en manos de latifundios.
Estas y otras razones que serían necesario estudiar en otro momento, fueron las que revelaron la fragilidad del Estado post revolucionario. Eran tiempos donde la crisis económica de 1929 aun hacia merma en los trabajadores, donde la ley federal del trabajo y sus laudos eran eludidos, lugares en que los trabajadores seguían como en tiempos de la revolución. Era un momento donde la nación exigía un gobierno soberano que diera cumplimiento a la opinión pública: 1934.
Con la experiencia adquirida en la gubernatura de su estado natal, Michoacán, y la disciplina militar, Cárdenas organizó a la masa campesina, popular, obrera y militar dentro de un esquema de control político central desde la presidencia, reorganizo a su partido (PNR) en el Partido de la Revolución Mexicana, configuró a los obrero en organizaciones sindicales (CTM, CNC), vinculó a los campesinos con la Reforma Agraria donde se repartieron 18 millones de hectáreas, además fue incluyente del sector popular en el “plan sexenal”; tenía la lealtad del ejército al que sirvió durante la Revolución y consenso de la Iglesia: con todo ello sumó la fuerza pública necesaria para solicitar a la nación el apoyo que requerían las decisiones políticas trascendentales del país y las posibles consecuencias del ejercicio pleno de la soberanía nacional.
Con motivo del desacato de un laudo laboral dictado por la Corte mexicana en contra de las compañías petroleras, aduciendo como única excepción la moratoria del pago, y habiendo sido vencidos en juicio, el presidente Lázaro Cárdenas tuvo reuniones con las compañías el 3, 6 y 7 de marzo. Según relatos de testigos, en la junta del 7 de marzo cuando el Cárdenas solicitó el pago de los 26 millones como una garantía para levantar la huelga, uno de los dueños de una de las compañías preguntó "¿Y quién lo garantiza?". "El presidente de la República" contestó Lázaro Cárdenas, a lo cual el dueño respondió "¿Usted?". Lázaro Cárdenas dio por terminadas las pláticas.
La decisión no obedeció a líneas demagógicas del populismo corporativo sino completamente a los principios de democrática y justicia.
El 18 de Marzo de 1938 a las diez de la noche, Lázaro Cárdenas emite mediante declaración radial la Expropiación Petrolera, y la creaciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX), su popularidad fue notable, pero fundada en la Constitución, legitimado en la opinión pública e impulsado por la justicia social, era púes: “la gran oportunidad de liberarse de la presión política y económica que han ejercido en el país las empresas petroleras que explotan para su provecho una de nuestras mayores riquezas como es el petróleo, y cuyas empresas han estorbado la realización del programa social señalado en la Constitución Política”
III
¿Populismo corporativo o social democracia?
La socialdemocracia es una ideología política que surgió a finales del siglo XIX a partir del movimiento socialista. La socialdemocracia moderna es diferente del socialismo en el significado tradicional de pretender acabar con el predominio del sistema capitalista, o en el marxista de pretender reemplazarlo por completo; en vez de ello, los socialdemócratas pretenden reformar el capitalismo democráticamente mediante la regulación estatal y la creación de programas y organizaciones patrocinados por el estado para aliviar o quitar las injusticias inflingidas por el sistema capitalista de mercado. El término también es utilizado para referirse a la forma particular de sociedad que los socialdemócratas defienden. Mientras algunos consideran a la socialdemocracia una forma moderada del socialismo, otros, definiendo el socialismo en el significado tradicional o marxista, rechazan esta designación.

Por otro lado, El corporativismo en su forma contemporánea se caracteriza por la rígida intervención del Estado conformado por los representantes de los gremios en las relaciones productivas. Los representantes de los gremios, son quienes asumen la actividad política en la sociedad y dictan las leyes específicas que atañen a cada sector.
Para la participación a todos los niveles económicos, se plantea la creación de sindicatos verticales que permitan el control. Implica un profundo rechazo a toda política económica de corte marxista. Es central también en ella la búsqueda del Bien Común y del interés nacional, poniendo bajo el control del Estado las regulaciones de las relaciones laborales.
En el sistema corporativo no hay partidos políticos, ni un partido único, sino que todos los ciudadanos tienen una participación política desde la actividad económica que desarrollan en la sociedad. Desde tal condición, votan a sus pares, para designar a los mejores como representantes.
Así, el Estado es conducido por los dirigentes gremiales, que se articulan en una pirámide jerárquica, y cuyos miembros reciben instrucción militar.

Por todo lo anterior podemos deliberar que el Cardenismo corresponde más a la ideologia de la social democracia que a un corporativismo popular dominado por sindicatos, sin embargo hemos de señalar que uno de los peores efectos que la perversión del cardenismo dejó, no por culpa de Lázaro Cárdenas del Río, sino por sus antecesores, fue el crecimiento al grado de monstruoso que llevó a las organizaciones campesinas y obreras a formar prácticamente parte del órgano decisivo nacional, teniendo la excusa de la lucha obrera para hacerse de más poder, dejando a un lado los verdaderos intereses obreros del cardenismo.
Actualmente uno de los mayores problemas de PEMEX es su sindicato el cual conforma un apéndice del estado sin el cual su funcionamiento sería desastroso, llegado al punto que PEMEX se ha convertido en el provecho sindical y burocrático y tributario, sin que sus riquezas se vean traducidas en mejoras para toda la población y no solo de los gremios campesino y obreros, pues hoy México, es mas una clase media que obrera o campesina, es tiempo de repensar el cardenismo hacia nuevos horizontes de justicia social.


EL REFERENDUM EN EL SISTEMA POLITICO MEXICANO
*En la foto de azul los paises auto-considerados democráticos.

En la actualidad la política es indisoluble del entorno internacional. La globalización es además un fenómeno político que ejerce influencia en las decisiones trascendentales de los Estados. Y la democracia es parte de la corriente globalizadora porque, considerando los tiempos históricos, a la democracia le ha costado pocos años alcanzar casi la totalidad de los estados que han adoptado este sistema de gobierno, por moda, necesidad o influencia.


Es claro que existen muchos factores en la realización de una democracia según las circunstancias de cada estado, por ello aun cuando la mayoría de los países del mundo se denominen democráticos, dicha denominación no es sinónimo de que existan realmente las condiciones democráticas suficientes, como tampoco lo es que mientras más desarrollado económicamente sea un estado más democrático sea.


Los fenómenos internacionales dejan claro que lleva años articular una democracia eficiente. La desigualdad y la libertad han sido por siglos, luchas por conseguir y la democracia plantea teóricamente esta posibilidad, pero cuando el sistema de gobierno no consigue en un plazo razonable y a un costo posible la consecución del pacto social, la naturaleza humana puede alterar o modificar sus circunstancias en forma radical, el entorno internacional es muestra de ello. Pensamos que toda forma de violencia para conseguir el poder, crea mayor desigualdad y atenta contra la libertad, por ello, articular la democracia para transformar el status quo de un estado, requiere antes que la violencia, al derecho, intentar hacerlo por las formas justas que la democracia plantea, es defender la paz.


Hasta ahora nos encontramos en posibilidad de transformar al
estado, para cubrir las necesidades de una ominosa desigualdad internacional,
convocamos por tanto a la conformación de una democracia real, es decir la
radicalización de la democracia, pues ella planeta entre otros muchos
instrumentos, al referéndum como el mecanismo de participación popular en las
decisiones trascendentales de un estado, y posiblemente del mundo.

viernes, 9 de enero de 2009

La Transparencia en el Estado.



CULTURA DE LA TRANSPARENCIA Y LA PARTICIPACION CIUDADANA.
Está en la agenda de las grandes transformaciones que el Estado moderno vive, el de la cultura de la transparencia, el acceso a la información y la rendición de cuentas. Pensar al Estado en nuestro tiempo es redimensionar su justificación para la humanidad, y México. Consideramos que ante los acelerados cambios producto de la modernidad, se hacen cada vez más obvias las deficiencias del sistema social que tenemos, debido entre otros factores, a la ausencia de sistemas de supervisión y control del poder.
Oaxaca, es uno de los Estados donde priva dicha desigualdad con mayor ominosidad y donde la transparencia encuentra cauce como uno de los presupuestos para la democracia y la justicia social, de los pueblos de México y el mundo.
El Estado representa históricamente, el instrumento capaz de proteger y organizar la vida en sociedad, contra la violencia y el abuso del poder: crear a la ley fue el reconocimiento y sometimiento de todos a ella, porque representa la voluntad consensuada de la otredad, incoercible para todos, una organización jurídico-política que todos consideramos, la máxima expresión de nuestra libertad, en teoría política al menos, conocida como Pacto Social.
Para hablar de cultura de la transparencia habríamos de remontarnos a la opacidad mexicana, antes de la Revolución. Tiempos donde el oscuridad fue el motivo para cortar el tejido adiposo, lo inservible para el hombre y su patria, lo graso y pesado cuando se ahogaba en un Estado que no admitía supervisión ni rendía cuentas al soberano, una barbarie modernizadora que demostró su inutilidad para la nación.
En el presente trabajo, examinaremos cual es la función de la participación ciudadana frente al ejercicio del poder y ver cuánta luz transparenta hacia la legitimidad, en un ejercicio mental, sin tantas citas porque sin saber donde inician las ideas de los que leí y dónde las propias, prefiero soltar la adiposidad intelectual y redimensionar desde una visión fresca de la realidad.
Transparencia significa en su sentido lato, la cristalización del ejercicio del poder, discutirlo y revalorarlo, son elementos de todos para sobrevivir el ahogamiento de ilegitimidad, inequidad, injusticia, ilegalidad y violencia, por el que recientemente atraviesa el país, pero que históricamente ha sobrevivido también.
Sin embargo, el Estado, hemos comprendido después de tantos acontecimientos armados, no existe por sí mismo ni para sí mismo, ni es un fin por sí solo, sino que es únicamente el instrumento del hombre colectivo, es decir que un estado moderno que no representa, ni sirve al desarrollo y engrandecimiento de la nación que le dio origen, es un cascaron vacío, si en su interior priva la opacidad, la ilegitimidad, la injusticia, la violencia o la pobreza.
Hoy llegamos al concierto de las grandes naciones con un Estado que trata de ser responsable con su función pública. Correlativo con la ciudadanía, ello implica un cambio trascendental para el Estado, porque es al “ciudadano” a quien debe la justificación de ser. La Cultura de la Transparencia significa ese paso hacia una democracia radical, y no de caricatura.
Nuestra cultura, es decir aquello que el hombre ha creado y lo que está por hacer con lo que ya existe, sólo es útil en la medida que mejora nuestra realidad; entonces el Estado es cultura, por lo que acceder a él, es un derecho imperativo porque forma parte de nosotros en la medida que nuestra realidad se rige a través de él, si lo mejoramos nos salvamos e incursionamos hacia el bienestar de todos nosotros.
Por ello, pensamos que es importante distinguir primero la función de la transparencia en el Estado a la luz de los cambios de la modernidad, pero sobre la base de la democracia como elemento indispensable en la actualidad para la convivencia político-social de México. Es claro que democracia es en estos tiempos, el gobierno de todos mediante la representación indirecta, pero señalaremos por ahora, que su funcionamiento es complejo y sería extraordinario explicarlo en este trabajo, avoquémonos pues, a dilucidar sobre la legitimidad del Estado y la transparencia.
II
¿El poder se encuentra organizado para servir a la voluntad de la mayoría? Si mediante la representación legislativa dimana el derecho, es decir la regulación de la conducta humana en sociedad, de las instituciones encargadas de preservar el estado de derecho y de todo lo que utilizamos o consumimos a diario se rige por el derecho. Una ley que no es justa no es ley se dijo en el medioevo. ¿Acaso podemos decir que la transparencia tiene algo de justicia en su esencia? ¿ El IFAI o el IEAIP es un garante de justicia? ¿El acceso a la información es justicia? La justicia es uno de los términos filosóficos más difíciles de definir, pero hemos de aventurarnos y tal vez pecar de insolente para dar una opinión al respecto y dejar claro a qué queremos llegar con esta disertación sobre la legitimidad del Estado y la cultura de la transparencia.
La Justicia es la voluntad constante y perpetua de dar a cada quien lo suyo, según le corresponda, conforme a sus necesidades, capacidades, actitud y compromiso con el bien común. Ahora bien, ¿tiene algo de justo la representación social en los parlamentos? ¿Es justo que alguien hable por nosotros? ¿Es justo que existan gobernantes y gobernados?
Con éstas preguntas que usted lector, con suma razón puede considerarlas insidiosas e infundadas, pretendo sólo punzar al Estado para comprobar su fragilidad sino existe legitimidad en su interior. Si hemos de recrear al Estado como un instrumento al servicio de la nación, lo que en ella existe, las herramientas de las que hace uso para lograr sus objetivos, nada tienen que ver con la justicia, sino cuando ha logrado transmitir a la nación la igualdad y preservar la libertad así como la confianza del pacto social, en la medida que cumple con su obligación de preservar la vida digna de todos; ¡He ahí la legitimidad señores! Porque el Estado, jamás fue pensado como un órgano generador de riqueza o lujos, sino de una vida digna, decorosa y honrada, en suma de logar la felicidad del hombre. Legitimidad es el reconocimiento público en el cumplimiento de dicha obligación. La transparencia es el medio para que se origine.
¿El Estado mexicano tiene legitimidad? Habremos de preguntar primero si los representantes que han originado los marcos normativos tuvieron legitimidad suficiente para haberla creado en cuanto que han sido hilos conductores de la voluntad general. De ser así, seguimos siendo tan libres como antes porque la ley creada obedece a nuestra propia voluntad y en ese grado cuando la acatamos, cumplimos nuestra voluntad.
No entraré a discusión sobre los procesos electorales que el país ha celebrado pantagruélicamente para elegir presidentes, diputados o senadores ni las estadísticas económicas del grueso de la población para saber que vivimos una desigualdad patrimonial, de oportunidad y dignidad, obvias. Porque basta vivir en México para toparse lo dicho. Sin embargo ha de mencionarse que la Constitución de 1917 fue el producto legislativo con mayor legitimidad, pues los que participaron en la Revolución fueron representantes directos del intereses que llevó a cabo el movimiento social, con diversas clases sociales. En ese sentido hace 92 años, quedaron plasmados los factores reales de poder traducidos en decisiones políticas fundamentales de la organización política de la nación mexicana de entonces. Una legitimidad jurídica sin precedentes en México, que hoy a casi un siglo de haberse promulgado, debemos revisar los instrumentos necesarios para preservar dicha legitimidad, sin que sea por ello un ejercicio arqueológico, sino creativo y realista.
¿Qué es la participación ciudadana? ¿Qué es la transparencia? ¿Qué es poder? Habremos de empezar por éste último para resolver el enigma. Poder no es un término teórico, sino fáctico. Quien ejerce el poder es uno sólo porque éste es indivisible, por ello está mal comprendida la idea de división de poderes en el Estado, que hoy esta mejor dicho: el equilibrio de funciones, que los órganos realizan para dar composición a un todo: el Estado. Que al igual que en los organismos vivos, las funciones de cada uno son necesarias en grado y circunstancia para sobrevivir, y también se transforman, pero quien posee dicho poder es un todo, que en su interior existan factores de poder, es lógico y hasta necesario, pero en este caso la función del Estado es organizar esos factores conforme a la organización política que les dio origen. El Estado, existe, mientras que el Poder, es.
En ese sentido, la función electoral se relativiza para convertirse en un mecanismo de simple legitimación de los poderes establecidos, y no de creación de poder, o de expresión original y autónoma del poder popular. De todos modos es alguien distinto al pueblo el que les indica por quienes pueden votar.
La transparencia es un contrapeso del poder que pocas veces en la historia, excepto la reciente, ha sido utilizada como herramienta ciudadana para controvertir las decisiones del Estado, pocas veces se ha tenido la información en calidad y suficiencia para juzgar, una política pública errónea o la omisión de ella. Sin embargo el término de transparencia no es nuevo pues ha sido utilizado para definir a la democracia liberal, en tal sentido otros filósofos como Jeremias Bentham, Schumpeter, Norberto Bobbio y autores más recientes como Giovani Sartori han expresado la funcionalidad de la transparencia en las democracias. Sin embargo, aunque la democracia se ha diversificado por el mundo, existen un mínimo de condiciones para que se de la democracia, y la Transparencia es uno de ellos.
Hace mas de tres mil años, el legislador ateniense Solón, tipificó como delito el que los ciudadanos se abstuvieran de las controversias públicas. En aquel entonces la baja demografía permitía un sistema directo en las agoras. Hoy sería dificilísimo reunir en algún complejo multitudinario a todos los hombres y mujeres para que expresaran sus inconformidades, sin que precediera la violencia o el desorden. Hay quien dice que en la actualidad ese agora moderno lo conforman los medios de comunicación que nos conceden la dicha de estar informados. Decía que los medios han permitido el ingreso masivo al conocimiento, y más todavía, que son el medio -valga la tautología- para difundir las actividades, gastos, actos y demás información de autoridades y sujetos de interés público, a la ciudadanía, al pueblo. ¿Agora del futuro?
No. El Acceso a la información es un derecho de los ciudadanos a allegarse de datos suficientes y de calidad respecto de temas relacionados o no con las actividades más transcendentales para las decisiones de los gobernantes y para decidir en las elecciones. Pero podemos ir más allá, la información es fundamental para distinguir las fallas de una administración y también para aplaudirlas, se han señalado argumentos en contra de la transparencia, recuerdo que una de ellas refería la excesiva publicidad de asuntos que pudieran perjudicar al estado mismo, o de una falta de independencia en la gestión ante la mirada crítica de todos, o por que existen situaciones para las que no hace falta que la mayoría lo sepa, y sería mejor mantener en secreto, lejos del juicio y la razón pública. Argumentos contradictorios, en primer lugar no es cuestión de excederse en la publicidad de los actos, gastos o funciones, que la autoridad realiza sino aquellos importantes para la opinión pública de donde dimana el poder, y qué mejor reconocimiento a dicha gestión para que en vez de quitar autonomía, al contrario fuera más responsable en su actuar ante la supervisión del ciudadano.
Ahora bien, habíamos referido que los medios de comunicación no son en la realidad difusores de información útil para el ciudadano. Las televisoras son el medio más difundido en el mundo, veletas de la propaganda, el marketing y la negociación de información: en suma se han convertido en entes reguladores de la información de forma discrecional, aunado este hecho a la falta de educación o preparación cívica del pueblo, entre otros factores, y la información que transmiten en su mayoría, demuestra que las bases de información de la población en general son paupérrimas, lo que desalienta imaginar el “agora del futuro”. Porque hasta hoy no han logrado lo que en Atenas eran lugares de discusión, debate de ideas, propositivas y consenso para todos. Hoy los medios están en la real politik, es decir que mueven sus piezas por interés propio, y cuando hay conflicto cierran el derecho a réplica, como se ha visto últimamente.
¿Podemos decir que ellos mismos informan de sus deficiencias o errores? ¿Cómo podemos esperar que el ciudadano participe activamente con la democracia, si carece de suficiente información útil para competir cívicamente con otros países más competitivos en una democracia más sólida? ¿Son los medios los nuevos centros de cultura, comercio, social y político?
Sin duda son herramientas de alcance masivo, pero es antidemocrático que los concesionarios de medios sean los traductores del poder popular, porque ahora resulta que la opinión pública que otorga legitimidad a los actos de un gobierno son empresas dedicadas a la publicidad y el lucro.
El problema de la participación ciudadana radica en que no todas las personas sienten la necesidad de participar, algunas razones son por que no les gusta, no tienen interés, les da igual o simplemente prefieren ser observadores pasivos. Podemos decir que el “ciudadano de Estado” es una ficción, no puede concebirse que todas las personas participen en igual forma de la vida política, aunque sea un fin, la realidad es que la vasta demografía y la extensión territorial, han hecho más difícil la utopia del “agora del futuro”, sin duda que la tecnología tiene allí su mayor reto, la Internet puede ser una herramienta para que todos participen en opinión, sin embargo no todos poseen la capacidad de formar juicios informados, sino que tal privilegio corresponde a ciertos sectores sociales, antes eran las clases ilustradas que por lo general se encontraban en la burguesía, hoy también gracias a la modernidad; la información es indiscriminada, no distingue clase social o preferencia política. La diferencia estriba en la actitud frente a dicha información, y si no está disponible saber qué hacer al respecto. Por tanto la Cultura de la Transparencia y la participación ciudadana son un dúo político que contrapesa el ejercicio del poder y legitime a éste.
Imaginemos que el acceso a la información sea el boleto para ingresar a ver un partido de futbol, ese boleto que a todo ciudadano le corresponde le da derecho a ver el juego, en este supuesto el juego lo hacemos todos, la diferencia consiste en que hay ciudadanos que participan desde diferentes partes, el que entra a jugar a la cancha es el tipo de ciudadano que está inmerso en las controversias públicas y su función consiste en hacer el mejor partido que pueda para beneficiar a los demás participantes que se encuentran en otra funciones, como aquel aficionado que se encuentra eufórico por lo que está viendo en el partido y que va ganando, su participación obedece a una crítica activa mientras que el jugador que participa desde adentro es actor del juego: Existe otro tipo de participante en dicho juego; el espectador común y corriente que no se yergue ni admira de lo que ve, y si lo hiciere no tiene a quien irle, el futbol ni le gusta más que cuando a grescas se anima.
Imaginemos que todo el público en general entraran a jugar al partido, es claro que aunque muy difícil labor, resultaría mas bien desastroso tener jugadores inpreparados en el campo de juego, es por ello que es necesario el equilibrio y la representación que se logra en los niveles de participación.
Los gladiadores, los espectadores y los simples asistentes conforman en suma, la participación del ciudadano en el Estado. En su conjunto crean al poder por que todos ellos conforman los factores reales de poder que Ferdinand Lasalle explicaba como aquello que determinan el rumbo de un estado, todos esos factores son parte del poder, un poder que se considera atomizado, sino mas bien desordenado. La función del Estado es un marco normativo de funcionamiento de todos los factores reales de poder que viven en la sociedad, regidos por los principios que se han sido prescritos en la Constitución Política del Estado
Con esto no pretendo justificar la desinformación u opacidad de las reglas del juego, es justo que todos conozcamos cómo se juega, y que nuestra participación esté adecuada a lo que antes mencionamos sobre la capacidad, aptitud y compromiso con el bien común, es decir que la afición tiene sus matices, pero todos e incluso los tibios o desinteresados deberán tener a la mano la información pública de oficio, por el simple hecho de ser ciudadanos; el uso, fin o profundización que hagan con dicha información corresponde, en síntesis, al control del poder que la ciudadanía legítimamente posee, porque de ahí dimana en principio de equilibrio institucional y justicia, dando a cada quien lo suyo, en este caso la información, es fundamental para el interés nacional en democracia pues aun cuando existen otros factores para que se de la democracia, el voto informado que reflexiona durante todo el ejercicio del cargo y su rendimiento, posee mayores elementos gracias a la transparencia y rendición de cuentas, para ejercer el voto.
De lo anterior inferimos que el acceso a la información y la transparencia de la función pública no son en sí justicia, sino que son elementos para la justicia, que el Estado debe garantizar y estar a la mano del poder civil. Actualmente, los diversos órganos del Estado para auto legitimarse, se gastan millones en publicidad pero, también debieran ser públicos los errores que nadie reconoce.
Es correcto considerar que la publicidad que los medios de comunicación dan de las noticias más relevantes, conforman una sociedad de información porque cada vez es más fácil allegarse de noticias, que sin embargo no por el hecho de ser transmitidas gozan de objetividad, o seriedad, tampoco puede considerarse que en una hora un noticiero exprese todo lo relevante del acontecer político, sin embargo y a pesar de los flagelos que el interés especulativo atrae en las televisoras, el mundo se ha vuelto más informado y transparente en general con la modernidad cuyos cambios traen consigo la generación de medios más adecuados para comprender o accesar a los bancos de información, hoy la sociedad de información esta conformada por los nuevos mecanismos tecnológicos para allegarse con mayor facilidad de conocimiento.
Debiera ser lo mismo en el Estado. Es indudable que el Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública de Oaxaca es un ente garante de tal derecho humano. Nuestra suprema Corte de Justicia de la Nación en sus primeras tesis al respecto no lo consideraban de tal modo, por varias situaciones. En primer término fue consecuencia de la ausencia de ordenamientos reglamentarios de tal prerrogativa constitucional, señalado en el articulo 6 reformado y cuya Ley secundaria (LFTAIPG) fue publicada en el DOF el 12 de junio de 2003. La falta de términos precisos y referencias académicas fueron otra disyuntiva. Así como intereses que aun no estaban preparados para ser juzgados porque la opacidad colmaba su raciocinio hasta la última reforma constitucional de dicho articulo publicada el 20 de julio del 2007.
La mundialización demostró lo que años antes los filósofos y políticos imaginaron como principios de la democracia. El acceso a la información se ha confundido con el derecho de imprenta, de libertad de trabajo y en general, asi como de el derecho de petición, audiencia o expresión. Existe diferencia. El derecho a la información va más allá que cualquier garantía mencionada, porque información es poder. No basta con tener derecho a la información del Estado, sino que incluso la información educativa sea también completa y cualitativa de éstos tiempos competitivos, también es el derecho a exigir a quienes poseen los medios de comunicación masiva, a transmitir información útil, veraz y oportuna de los cambios suscitados en México.
En Conclusión la cultura de la transparencia es un sistema de control y exigencia de responsabilidad política que hace falta desarrollar para avanzar hacia una democracia de fondo, para bienestar del hombre-ciudadano y del pueblo-nación.