Un país debe tener y exigir conductores que no se limiten a decirle que los
demás son peores, que los tiempos son malos y que las calderas no dan más de sí.
Una nación debe pedir una definición clara de objetivos, una promesa clara de
alcanzarlos en un plazo y a un precio razonable, y una explicación aceptable de
cómo se van a repartir los gastos y los beneficios. Manuel Fraga Iribarne
El presente trabajo consiste en discernir sobre la conveniencia de iniciar la investigación del sistema jurídico ecléctico, integrado con lo mejor del mundo moderno y nuevos objetivos, para evitar la desintegración del Estado y de nuestra intrascendencia en la historia, se trata de iniciar la búsqueda del arquetipo universal de Estado; sin olvidar los errores del pasado, pero no consiste es restaurar, el desafío no es arqueológico sino creativo
I
Nuestra historia, la del hombre según Polibio, -historiador de las guerras púnicas, y estudioso de la Constitución Romana-, está destinada a repetirse cíclicamente. Escribió en el Libro IV de las Historias, que la suprema organización del hombre, que hoy llamamos Estado, también repite sus errores según la Teoría de la Anaciclosis polibiana.
Decía el historiador, que las formas de gobierno y sus respectivos extremos están determinados de la siguiente manera: Porque así como de la herrumbre nace con el hierro y la carcoma con la madera, cada forma de gobierno lleva implícito el germen de su propia destrucción.
Lo anterior constituye un ciclo de las diversas constituciones que el hombre ha creado hasta el momento, su orden natural se transforma continuamente para llegar al punto inicial de todo. De cierto modo seria decir que las ideas que el hombre construye en sociedad son destruidas por las circunstancias determinantes del hombre según su época, espacio y evolución propia.
Para Polibio era de la siguiente forma: Monarquía que por exceso de poder en las decisiones de todos y la gloria en una sola persona deriva indefectiblemente hacia la Tiranía, es tal su extremo, que unos cuantos provistos de una posición importante en la organización del Estado, se rebelan contra el tirano, tomando el poder los ricos para el bien de lo que creen es el interés de todos en cuanto es de ellos: la Aristocracia, pero esos cuantos que solo llegaron a ver por su interés y obstinación por esquilmar inmutables la riqueza de todos hasta corromperse por la avaricia, da lugar a la Oligarquía, donde el poder es senil y se sostiene más por la costumbre que por la fuerza, pero finalmente la rebeldía contra lo que no es justo llega con el peso de la mayoría que empuja el balance corrupto, tomándolo todo, para el todo: Democracia, todos son libres, poseen patrimonio, obligaciones y derechos inherentes al ser humano. Todos participan de la vida social y de la construcción del Estado.
Sin duda este ciclo guarda ausencias de otro tipo de Estado de los que otros filósofos como Aristóteles y Maquiavelo han tratado, mas para efectos del desarrollo de la pretensión del presente retomaremos al final unas ideas de estos otros dos filosofos.
La evolución del Estado antes de llegar a serlo, hasta el estado moderno que hoy vivimos ha tenido una complejidad de circunstancias hitoricas que seria difícil señalar para corroborar la teoría polibiana, pero algo podemos desprender con utilidad, ello es l determinismo que le da a la vida máxima del hombre en sociedad, destinado a cometer sus errores, destinado a jamás vivir en paz en un ciclo interminable sin que tengamos la capacidad de encontrar un modo diferente de organización humana mas alla de la democracia, antes que caer en el cataclismo que la demagogia podría originar al mundo.
Sería dificil cuestionar que el hombre, la mayoria de las veces es su propio lobo, hasta que llegue el dia donde el hombre ya no sea hombre sino otra cosa, por que cambiar su naturaleza critica e impasible ante el status quo, y se acople a vivir en pa, aun estando inconforme es un reto, pero cabe la posibilidad en la educación del hombre social, pues ella la educación vuelve al hombre fácil de gobernar, pero imposibles de esclavizar.
Ahora bien, la democracia quiza no sea la forma de gobierno ideal de Estado, pero dijo alguna vez Winston Churchill, es la única que tenemos por ahora. Pero ésta también lleva implícito el germen de su propia destrucción: la demagogia, según Polibio, porque donde todos participan en la construcción de la sociedad, la multitud libre, obra como un torrente impetuoso que confunde lo urgente con lo importante, ocasionando consecuencias bélicas, consumistas, intolerantes entre otros.
El tiempo indefectiblemente desgasta los cimientos sobre los cuales esta construida la vida social, el desgaste atomiza los factores reales de poder que constituyeron la forma de gobierno. La Demagogia o también llamada Oclocracia aparece en el desorden estatal por el desprecio hacia las leyes.
Hoy hace falta repensar los valores del Estado y los ideales sobre los que descansa el arquetipo de estado mexicano e incluso vale cuestionar hacia donde se dirigen los Estados del mundo ante los nuevos retos de la humanidad, con nuevos cimientos libres del plomo de la corrupción, el desinterés ciudadano, los prejuicios sociales, la intolerancia contra unos cuantos, la violencia contra todos, la ignorancia social, la desinformación global y el libertinaje universal, todos flagelan el núcleo social del Estado; de otro modo indefectiblemente cerrará la anciclosis polibinana con la Demagogia, llevándonos a una confrontación social inevitable por el exceso en la libertad sin compromiso, por que no es libertad vivir en el ocio sin hacer nada por nadie ni para qué, la verdadera libertad consiste en escoger quienes queremos ser y comprometernos con ello. Cada quien es libre según sus necesidades y su trabajo. Cada Estado es soberano en proporción de la calidad de su elemento humano.
II
La Constitución del Estado, dijo Ferdinand Lassalle con suma claridad es la expresión circunstancial de los factores reales de poder que rigen en el seño de casa sociedad(,) son esa fuerza activa y eficaz que informa todas las leyes e instituciones jurídicas de la sociedad en cuestión, haciendo que no puedan ser en sustancia, mas que tal y como son. Con humildad podemos advertir que el maestro Lassalle omitió señalar que la constitución también puede crear factores reales de poder para su organización misma, verbigracia la burocracia.
La historia recaba excesos, reacciones, contracciones y evolución en la política del Estado, las decisiones en su seno son dinámicas, irregulares y contradictorios como la naturaleza de su creador: el hombre
Sería maquiavélico pensar que sólo el poder que ejerce un hombre con plena coerción pueda contener la masa demagógica desprovista de templanza, la que imponga nuevamente el orden, porque volvería la Monarquía, en una repetición sucinta de excesos, reacciones, contracciones y otra evolución en el ciclo polibiano. ¿Acaso el exceso es un factor determinante de la suprema de organización del hombre? ¿En ello consistirá nuestra trascendencia en el tiempo?
Ahora bien, si como dice Polibio y fuese un ciclo infinito de formas de gobierno de tal modo que jamás alcanzáramos nuestro fin ideal: la felicidad; entonces la existencia del estado resultaría cuestionada como la viabilidad en el mañana. Por ello nuestra posición es firme en rehusarnos a aceptar un Estado cíclico, antagónico y extremista, primero por que todo es relativo, y segundo por que tenemos el derecho constitucional darnos en todo tiempo el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de nuestro gobierno. Pues en cualquier parte del mundo y en todos los tiempos, siempre los ciudadanos han sido los detentadores reales de la soberanía. No me refiero al pueblo como muchedumbre, sino a los ciudadanos de Estado que hacen de éste lo que es.
Luís XIV dijo l`etat cet moi, y efectivamente él era el Estado entonces, por que constituyó el Estado francés de la época, a su arbitrio y semejanza aunque fuera despótico, sin justicia ni principios humanos, concentró el marco normativo de todo el Estado en sí mismo omnipresente, omnisciente y omnipotente, fue así debido a los factores reales de poder dominantes cuyos intereses eran representados a través del monarca, el ideal ficticio de su poder soberano casi divino radicaba en la legitimidad que Dios le confirió, aunque en realidad era la nobleza quien daba legitimidad a su posición sólo en cuanto beneficiara los nobles intereses las decisiones trascendentales de la organización social de entonces, estaba en los ciudadanos fácticos: la nobleza:
Si la Democracia es una forma de gobierno, y el poder público dimana del pueblo y se instituye para el pueblo, y la potestad para ejercerlo esta representado en unos cuantos que obedecen la voluntad de sus representados, sus opiniones son oídas y vencidas en tribuna e imperativas para todos, su poder es único y soberano en su decisiones, resulta ideal y lamentablemente análogo pensar que en la actualidad se trate de otra ficción como la de l`etat cet moi, precluido en la actualidad el idealismo de su legitimidad, porque el tiempo y el espacio han superado la ficción misma con los hechos notorios que los factores reales de poder han originado: sindicatos, televisoras, partidos políticos, asociaciones religiosas, transportistas, bancos, empresas globales, delincuencia organizada, y tendencias políticas del exterior, entre otros son, los principales factores también representados dentro del Estado, los que también buscan el bienestar social de los suyos, parece que aun falta mas representación del individuo en los factores reales de poder que negocian decisiones trascendentales en el estado, por decirlo de alguna forma a nuestra democracia como al peso aun le faltan muchos ceros, pero es un negocio redondo.
Si bien la constitución política de cualquier país y tal vez en cualquier época ha consistido en organizar técnicamente el engranaje estatal mediante instituciones capaces de desarrollar otras funciones que han llegado a convertirse en trascendentales para el mecanismo estatal pero que han llegado al grado de convertirse en factores de poder en cuanto que son indispensables para el Estado, y él mismo creó, pero su facticidad teleologica es sumamente cuestionable. Podemos citar por ejemplo a los trabajadores al servicio del estado, que no toman decisiones trascendentales per se sino que negocian colectivamente a través de los sindicatos la conveniencia para su gremio, llegando al extremo de poner en jaque una función trascendental del Estado –educación, energía, recolección de basura, etc.- sin tomar en consideración lo importante de su función, sino lo urgente para el gremio, ¿demagogia? ¿Democracia? Cabria tambien cuestionar quienes son los detentadores de esa fuerza política que son los sindicatos, ¿los sindicalizados? ¿o el lider sindical? ¿La muchedumbre está informada? ¿Democracia a ciegas? ¿Apoteosis Demagógica? Lo mismo pasa con al sociedad en el estado, la desinformación, la ignorancia, el desentendimiento de las controversias, el amarillismo populachero, y la convergecia de intereses superfluos, dejan a un estado moderno en el camino de la anciclosis Polibiana.
Por otro lado, en el estado despótico francés -por citar un ejemplo-, la existencia de los Derechos Humanos no era condición sine quanon para la planeación del orden estatal, por que no había interés en discutir el concepto abstracto que son los derechos humanos. Pero sin tener claro que es un derecho humano o cual una obligación estatal, está en nuestra naturaleza cobrar conciencia de lo justo y lo injusto cualquiera que sea la forma de gobierno, en cualquier tiempo y situación. Al respecto el politólogo Kart Deutsch opina: Los sistemas políticos tienden necesariamente a mudar y los caminos para ello, son dos: la reforma o la revolución, el primero es un proceso lento, consensuado y sobre todo, pacifico; el segundo es un fenómeno violento y además intempestivo. En la actualidad los derechos humanos estan en boca de todos, en leyes, instrumentos internacionales pero a diario se violan incluso en los paises mas “adelantados democráticamente”, ¿es posible garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos en un estado? Su pleno ejercicio o defensa no se da por decreto, sino en la educación de su población sobre qué son y para qué sirven. Intentar explicarle a un huamno promedio que pasa horas frente al televisor, que los derechos humanos no se ven pero ahí estan, que nadie los conoce pero existen, que es para bien de todos pero a veces tiene excepciones, es como intentar convencer al mendigo, al ladron, al asesino, al corrupto que Dios, aun cuando no lo ve, no lo oye, nadie lo hha visto, pero existe, le va a resolver todos sus problemas. La cuestión en los derechos humanos no es sobre tener fe en ellos, sino resolver las necesidades primarias de todo hombre para vivir dignamente empezando por una conciencia educada y después por una función útil para la sociedad, pues teniendolo todo, los derechos humanos serían humanos de derechos, super hombres en vez de Dios, para ello los paises del mundo deben primero alcanzar un grado económico suficiente para corresponder a las exigencias metafisicas del hombre, es difícil sino imposible educarse con hambre, hace falta trabajo arduo aunque para ello se lapiden axiomas humanistas, porque creer que con fantasías se cambia al mundo, sólo en la televisión.
Con el surgimiento de nuevos factores reales de poder se requiere del rápido reacomodo del poder, un ejemplo de estas apariciones, serian la clase obrera durante la Revolución Mexicana, los Sindicatos en la actualidad, la piratería, la guerrilla y grupos subversivos, los nuevos partidos políticos, la religión en todos los tiempos, los medios de comunicación, el narcotráfico, los migrantes por cuanto a su participación económica, la burocracia, los bancos, la aristocracia, el Estado mismo y hasta los hombres mas ricos del mundo por contar algunos, son quienes cuentan con el poder de perfeccionar o desintegrar la organización suprema del hombre.
Distinguir los hilos que controlan las decisiones trascendentales del Estado contemporáneo no es fácil, los factores reales de poder actuales están inmersos en todos de alguna forma, ocultos en nuestro propio interés. Pero el poder que mueve al Estado tiene su equilibrio en quienes lo ejercen y no los de la ficción.
Los Estado se han mundializado (globalizado) y los factores reales de poder también, no se trata de un ciclo local, sino mundial por la misma naturaleza del hombre, por tanto, la influencia económica de unos pocos en el orden internacional por mucho tiempo también tiene un colapso del mas fuerte en cómo ejerce el poder –económico- luego entonces la democracia local solo será perfecta cuando exista democracia del ámbito global. El colapso tal vez ha iniciado con el derrumbe del dólar y el exceso en el petróleo.
III
Pero también la historia demuestra lo que a nombre de la justicia se ha hecho: la creación del Estado israelí y, la invasión de Irak, del primero por no haber sido oídos y vencidos los poseedores originarios del territorio en juicio, y del segundo por no haber respetado la libertad para darse su propio gobierno. Luego entonces los mismos factores reales de poder que interactúan dentro del Estado tienen representación en el concierto de naciones que han llegado a organizarse también democráticamente en la organización de Naciones Unidas, cuya creación genera decisiones trascendentales reactivas para la humanidad. Pero a pesar de creer ser democrática su organización, la función coercitiva la posee una aristocracia de cinco miembros permanentes en el Concejo de Seguridad de Naciones Unidas. ¿Qué sigue, oligarquía mundial?
IV
La legitimacion en la causa emana de la prosecución del fin último del estado, mediante sus organos de gobierno, calibrados para el ejercicio pleno del poder estatal en un todo
Dentro del Estado también existe conciencia colectiva de la problemática y sus probables soluciones para el cumplimiento del objetivo existencial mediante el poder estatal cuyo titular es el jefe del Gobierno quien lleva la dirección politica del pais, cuya idiosincrasia esta educada por las doctrinas históricas, sobre las cuales realizar la política general del estado, en lo interno y externo, procurando en todo tiempo ejercer el soberano poder del pueblo a quien representa, la nación de su patria, a la cultura de su pueblo, y a todo animo de superación estatal, son la idea abstracta de legitimidad en la prosecución del objetivo ideal del estado del que ejecuta ordenes a través de los otros dos órganos , cuyo equilibrio en sus funciones trascendentales origina poder estatal.
El poder es único es indivisible en el mundo sensible, en cambio la abstracción del ser colectivo sólo puede abstraerse lógicamente como un todo sólido; un hombre con tres cabezas jamás sabrá que hacer por qué la indivisión no se los permite, en el estado es similar, pero en el caso de un país lejano de cuyo nombre no quiero acordarme, el jefe del Gobierno ha sido recluido en funciones de una empresa lucrativa, en un afán por positivizar la democracia se ha confundido la urgencia del equilibrio de poderes con la importancia de los fundamentos iusnaturalistas de la democracia.
Marx pretendió hacer de la filosofía de la historia la doctrina del futuro, nuestra inconciencia en la historia y con ella los errores, pueden llevar a generaciones futuras a forjar su historia con voluntad y conciencia, emancipándose de la anaciclosis polibiana.
Pero si de la historia se puede aprender solo en cuando se repite y quienes de ellas permanezcan similares, esto sólo podría imaginarse en el estudio de toda la historia efectual a nivel global y siempre hacia el progreso en la perfección. Pero si el pasado nos constriñe al modelo clásico de Estado, entendiendo los clásico como aquello que los nacidos después pueden seguir aprendiendo, resulta confuso expresar una voluntad conciente en un sistema clásico como es el democrático, sin acatar uno de los fundamentos ius naturalistas de la democracia: libre autodeterminación. Es como el bautizo en la inconciencia del poder de nuestra voluntad para escoger el dogma de las generaciones futuras.
Que pasaría si en el acta constitutiva de un Estado hipotético restringes la esfera de actuación del poder de cada grupo existente en el estado mismo. Es decir se prevean quienes son los de mayor influencia en las decisiones trascendentales del estado. Neutralizar cualquier exceso que para su degeneración requiera, y prever el surgimiento de una nueva fuerza distinta a las existentes. Si neutralizados los factores, y no hubiera otra fuerza no regulada por la ley, teniendo todas igual actuación e influencia: se habrá radicalizado la democracia entonces y desconcentrado todo el poder, no habrá más equilibrio que la ausencia de poder dominante: estado socialista.
Para concluir, la historia revive episodios de casi todos los excesos que hace mención Polibio, sin embargo no existe registro alguno de la antigüedad hasta nuestros días del exceso de la democracia: la oclocracia. Habría que trasladar al filosofo griego hasta hoy, y buscar la democracia mas avanzada del hemisferio para dar cuenta de que si se busca un ejemplo de Estado democrático avanzado, encontraríamos a los estados Unidos de Norteamérica, de la cual llegamos a la conclusión de su grado avanzado de exceso democratizador, por el comportamiento excesivo de los fundamentos iusnaturalistas de la democracia: libertad y derechos humanos.
Recordemos la idea de Estado cuya peculiaridad es la soberanía, concepto confuso para muchos otros países no industrializados, o mejor dicho globalizados por el efecto que ejercen soberanías fuertes en el reactivo mundial, la economía, sin dejar de lado el grado tecnológico, militar, y estratégico a nivel mundial, pues en el ejercicio pleno del poder soberano es menester reunir el mínimo equilibrio ante la universalidad de estados.
La democracia existe cuando la soberanía es.
la idea pura de libertad ha sido objeto de diversos conceptos e interpretaciones por el relativismo del sofisma político, primero solo uno era libre, luego algunos eran libres, hoy todos sabemos que somos libres. El origen del libertinaje esta en la libertad porque ha sido entendida en la perspectiva incorrecta, la libertad varia con la causa de su existencia, es decir el ser humano evoluciona sus propios ideales para adaptarla a la corriente política vigente, sin embargo la libertad no consiste sólo en el poder para hacer, o dejar de hacer, porque no es libre el que destruye la vida ni el ocioso que la desaprovecha, porque no están concientes del sentido real de su libertad, y la confunden con libertinaje el cual consiste en una degeneración del sentido de libertad por las circunstancias en que vive la persona, pues ante una norma vigente que dispone un limite a la libertad es desfasada por la norma eficaz que dispone que la libertad no es mas que la propia limitación de su libertad.