lunes, 14 de diciembre de 2009

LA DEMOCRACIA MODERNA: Un repaso del fin.

  1. LA DEMOCRACIA EN EL EJERCICIO DE LA SOBERANIA POPULAR Y LEGITIMACIÓN DEL GOBIERNO.



La palabra democracia proviene del griego δημος (demos), Κράτος (kratos), cuyo sentido etimológico sería "el gobierno del pueblo. Vocablo originado hace más de dos mil años en la cultura Hélade como forma de gobierno de las polis griegas, que hoy en día se ha mundializado a partir del siglo XX, e integrada a lo largo del tiempo por distintas ideas, valores y modelos de gobierno.


Hoy, la democracia podría definirse como "una organización interna del Estado por la cual el origen y el ejercicio del poder político incumbe al pueblo, organización que permite al pueblo gobernado gobernar a su vez por medio de sus representantes electos".


Sin embargo, constatamos que apelar exclusivamente al significado etimológico de la palabra "democracia", no da cuenta de lo que constituye actualmente dicho concepto, ni el significado que tuvo antes de nuestra era, en virtud de su naturaleza polisémica y polivalente, como veremos más adelante.


Por decir un ejemplo: el prefijo demos (pueblo), en la antigüedad lo constituía una minoría de personas que decidían las cuestiones públicas, sin intermediarios ni comicios electorales, que reunidos "Asamblea del Pueblo" (Ekklesía) ejercían directamente la orientación del gobierno de su comunidad.


Además resaltar que las decisiones tomadas por el "pueblo" eran producto de la voluntad de unos cuantos y no de todos. Ya que el resto de los habitantes (metecos, esclavos y mujeres) estaban excluidos de los derechos civiles y políticos.


De este modo, la democracia surgió como una forma directa del gobierno de unos cuantos que decidían por la mayoría, en asamblea y sin representantes, en condiciones inequitativas y electos en ocasiones por sorteo y no por elecciones de candidatos a los puestos de las magistraturas. El origen de la democracia por tanto, proviene de la desigualdad y la exclusión, situaciones que marcan el punto crítico de todo sistema político democrático: la marginación.


Y aunque las ideas de libertad e igualdad tuvieron fuerte arraigo en la Grecia antigua, la evolución teórica de la democracia ha ampliado sus bases hacia todos los seres humanos con derechos fundamentales que dan sustento a la paz. (Ver cuadro 1.1)


No es extraño que la democracia haya sido siempre criticada por múltiples problemas que plantea este tipo de gobierno. Desde la Grecia antigua con Aristóteles eludiéndola porque la virtud de gobernar no proviene del sorteo ni del voto, sino del conocimiento y la preparación; hasta Roma en el Monte Aventino (año 494 a.C) donde los plebeyos obviaron la marginación de la representación de intereses amén de las fracturas políticas que corrompieron finalmente, al gobierno por la competencia del poder.


No sin olvidar que en Inglaterra, cuna del pensamiento del liberalismo y la división de poderes, Sir Winston Churchill pidió tolerancia hacia la democracia porque a pesar de sus deficiencias, era la menos peor.



1.1 CUADRO DE EVOLUCIÓN DE LA DEMOCRACIA



Mahatma Gandhi en el otro lado del hemisferio, meditó a la democracia como un cascarón vacío, si existía miseria, desigualdad e injusticia en el Estado, a pesar de existir suficientes leyes, votos, y representantes en el gobierno.


Fue hasta principios del siglo XVIII durante la Revolución Inglesa, la Independencia de las trece colonias norteamericanas y la Revolución Francesa cuando fueron confirmadas por primera vez, las teorías de Jacobo Rousseau y John Locke, con los ideales de soberanía popular, división de poderes, representación, parlamentarismo, y sufragio universal como fundamentos del sistema político contemporáneo y del régimen de derechos y libertades del hombre.


Sin embargo, la democracia adolecía aún en ese entonces –siglo XVIII-de la escisión del "resto del pueblo" en la participación política del gobierno. Excluidos de voz y voto aquellos que por su condición socio-económica, religiosa, racial o sexo, no poseían tales prerrogativas pues persistía la esclavitud, el voto censitario de tenencia de tierra y dinero. Además las personas cuya religión era opuesta a la oficial, carecían de derechos políticos asi como las mujeres.


1.2 Cuadro teórico la democracia.



Algunos autores criticaron duramente a la democracia como una ficción irrealizable y más bien dicho: era un hábil artificio para justificar al "Estado de Derecho" en el perfeccionamiento del poder burgués y luego de la clase media alta.


Al ideal de "soberanía popular" se le consideró un mito mucho más eficaz y racional que el poder divino de los reyes, para someter al pueblo a los designios del gobernante. Los "derechos y libertades individuales" como excusas para engañar al individuo y continuar inconscientemente produciendo en el sistema capitalista, porque decían que con la democracia se aletargaba la rebeldía y las reivindicaciones sociales mediante "mitos" y "elecciones". Proclamas justificadas mientras no existiera una justa redistribución de la producción y la riqueza entre todas las clases sociales. ¿Cómo se podía hablar de democracia y soberanía popular si los ciudadanos no pueden controlar el poder económico?


La democracia en suma, debe ser criticada a fondo en todos los aspectos, porque ahí, en el juicio pormenorizado encuentra sustento el consenso y la razón sobre la charlatanería, la parálisis institucional y los meros formalismos de la democracia. Pero más importante sería preguntarnos como sociedad y Estado:


¿Qué ha ganado el pueblo con la democracia?


Actualmente según el Banco Mundial existen 100 millones de pobres en el mundo que viven con apenas un dólar diario. Mientras que el 99% de los países se consideran democráticos. No obstante, para entender a profundidad la democracia y su relación con el poder en la sociedad o su función en la economía del Estado y global, requieren discutir la mutación histórica de sus fundamentos teóricos y fácticos que llevaron a considerarla como el sistema político por excelencia del ejercicio de la soberanía popular y legitimaciónpero que aún dista de ser aquella promesa. (Ver cuadro 1.3)


Hace falta hacer sesudos estudios de comportamiento, honestidad y compromisos para encontrar la veta de la democracia, si es que a ella queremos alcanzar.


Esto sería finalmente, que la gobernabilidad sea la correlación entre las demandas sociales y las formas-sustanciales de la democracia. La realidad democrática que vivimos, demanda reconocer que existe marginación política, que aun prevalece la miseria, y admitir cuán lejos estamos de ser lo que deseamos llegar a ser, pero sobre todo romper inercias y atavismos.


1.3 CUADRO DE PAISES DEMOCRÁTICOS EN AZUL.




No obstante, la representación política y la función de los partidos políticos en la democracia actual, han sido meridianamente suficientes para resolver los graves problemas de nuestro tiempo, pero aun estamos ante la imposibilidad del gobierno en traducir plenamente la voluntad del pueblo porque hacerlo únicamente mediante el voto y los representantes electos, mantiene el status quo clientelar.


Que difícilmente será la forma capaz de alcanzar la democracia como forjador de respuestas a las necesidades sociales. Por ello, con justa razón la democracia requiere nuevas fórmulas de generar consensos, eliminar la apatía y el coraje aletargado por la política marginal e ir hacia nuevos horizontes radicales de la democracia.


El ejercicio de la soberanía popular ha sido adelgazada con meros formalismos democráticos que buscan cumplir apenas condiciones jurídicas para la creación de normas y procesos de elegibilidad, pero no podemos justificar el orden normativo ni las elecciones, sin reunir la legitimación expresa tanto en lo político, social y económico del pueblo. En México el apoyo a la democracia es de nivel medio, considerado así más por el régimen de derechos que por la correspondencia entre demandas o necesidades y respuestas de la representatividad o legitimidad del gobierno.


1.4 CUADRO DE APOYO A LA DEMOCRACIA.



Al sistema democrático desde la óptica ius positivista sólo puede considerársele así "cuando en primer término, las normas jurídicas son creadas por órganos legítimos, y en segundo lugar, cuando las propias normas están dirigidas para servir de cauce, y de instrumentos a los restantes sectores del sistema democrático establecido por la estructura normativa, cuya expresión fundamental se encuentra en los preceptos constitucionales".


Por otra parte, la forma en que gobierna la democracia, indica la recíproca posición de coordinación en que se encuentran los individuos e instituciones constitucionales del Estado; pero su esencia no trata sólo de cuestiones comiciales, o legislativas sino de incluir a todos en un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.


En síntesis la Democracia es un "Estado de Sociedad" más que una "forma de gobierno", debido entre otras cosas a que también se busca la consolidación de una cultura política social, fundada en prácticas cotidianas que propicien la construcción de consensos, el convencimiento y la ejecución de programas comunes, antes que la utilización de la fuerza o monopolios de bienestar.


Su articulación depende en gran medida de la funcionalidad hacia la sociedad más que de formalismos o ideas preconizadas como dogmas, es una estrecha correlación entre gobernantes y gobernados y no un estado de sujeción a prejuicios legaloides y sistemas burocráticos. (Ver cuadro 1.5)



Pero si la democracia se utiliza como disfraz de justificación del poder y es un espectáculo distractor del "resto del pueblo", ignorante, aletargado e inconsciente, entonces ésta forma de gobierno que lleva intrínsecamente el germen de su propia destrucción por la corrupción del poder, el desprecio al cumplimiento de las leyes y la razón.


1.5 CUADRO DEL FUNCIONALISTA DE LA DEMOCRACIA




Por su parte, el filósofo John Dewey, escribió a finales de siglo pasado, que la democracia es un medio y no el fin por el cual la gente revela, desarrolla y manifiesta su naturaleza política, arraigada en la libertad, la solidaridad, la elección de trabajo y la capacidad de participar en el orden social.


Si el deterioro institucional impide esa capacidad de participar en la conformación del gobierno y el orden impositivo, porque la libertad está mermada en tanto los demás no sean libres como los son unos cuantos, si la elección del trabajo se debe a la incapacidad educativa y económica del pais, y la solidaridad entre individuos sólo se manifiesta ante la desgracia y los desastres naturales, entonces esas leyes y esa democracia no sirven.



Lamentablemente, el éxito del "gobierno del pueblo" no está asegurado por más bellas que suenen la ideas de soberanía popular, legitimación y voluntad general. Porque las generaciones del nuevo siglo hemos llegado a un festín teórico que ofusca la objetividad con dilucidaciones apoteósicas sobre la grandeza de la democracia, pero la realidad demuestra un grave desinterés por ella: a final de cuentas no es lo que dice ser.



Schumpeter defendía con justa razón, una lectura realista de la democracia. No como había sido soñada por los filósofos sino como existía realmente en determinados lugares, es decir sus manifestaciones históricas concretas, y las únicas que realmente importan para estudiarlas.


A la democracia entonces hay que analizarla desde la célula social básica: La comunidad; el lugar donde habita la gente, donde está más cercana al gobierno y donde agota sus necesidades básicas. Ahí debemos constatar el cabal cumplimiento del orden constitucional y la teoría de la democracia. Ahí descubrir sus deficiencias y su fortaleza.


1.6 CUADRO DE LEGITMIDAD DE LAS INSTITUCIONES DEMOCRÁTICAS.





De lo contrario, contemplar a la democracia en gran escala nos llevaría a pasar por alto el carácter realista, la cotidianidad y el funcionamiento del gobierno comunitario autonómico. Abarcar la democracia como un todo, nos perdería en el camino de lo abstracto e impersonal pues no resuelve ni explica un problema concreto, sino que lo enmarca en supuestos generales.


De ahí la cultura política y la vida cívica se construyan en autopoiesis, desafiando poderes autocráticos y consensos domesticados. En busca de la democracia posible, más allá de la existente y la doctrinaria.


Pues como decía el político español Don Manuel Fraga Iribarne, un gobierno cuya política de desarrollo social, económica y democrática no explique claramente la forma de alcanzar sus objetivos, es un gobierno dudoso e incomprensible, y por demás inútil.


1.7. CUADRO DE CORRUPCIÓN.



No obstante, el debate de la democracia aun no finaliza, ni su éxito está asegurado en la lucha de paradigmas mundiales, el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo aun prevalece en la teoría constitucional pero sin llegar a ser óbice del dinamismo radical que requiere la política para alcanzar el bien común y la paz.


La democracia debe ser transparente y participativa en todos sentidos y para todos. La rendición de cuentas y la claridad en el manejo del poder, son valores indisolubles al gobierno del pueblo, y armas contra el peor de los males de la democracia: La corrupción y la abdicación.



  1. Participación Política y Gobernabilidad.



La participación política del ciudadano, históricamente ha sido la evolución del orden de derechos reconocidos por razones de costumbre (aerópago espartita), opinión (ágora ateniense), status jurídico (civitatis romano), alianza servil medieval (vassus auxilium et consilium), de resistencia a la opresión (año 1776-1789), y finalmente universales, en igualdad, libertad y derechos del hombre. (Tratado de Viena 1815 y Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948).


El término <<participación>> tiene el común denominador: "tomar parte"; sea en la vida institucional o política del Estado, ya en organizaciones sociales, en la comunicación de ideas, en actividades particulares u opinando sobre algo que les es común a una comunidad o grupo de personas.


Participar per se necesariamente reúne a dos o más personas en una actividad habitual por distintas razones y tiene como fin crear, modificar o extinguir algo.


La participación, es un acto social constituido por decisiones comunes: Activas o pasivas; quien participa por voluntad propia a fin de influir en la sociedad o comunidad, es partícipe activo. Por otro lado, se participa de forma pasiva, dando un voto de confianza o una especie de cheque en blanco por la ausencia de una conducta influyente. Y aunque a primeras luces "no tomar parte" lo excluye de la decisión, no así de lo que les es común.


Sin embargo, sería imposible negar que tomar parte de acciones directas personales para influir en el gobierno, tiene mayores alcances y méritos que simplemente no hacer nada.


Los matices de la participación ciudadana la podemos dividir primeramente en dos: Los que hacen y los que dejan hacer.


Y puesto que los que por diversas razones dejan de participar, por imposibilidad, indiferencia, hartazgo, desobediencia, o simplemente porque esa es su voluntad, el que no incidan activamente en lo público, no significa que la participación sea un término político de una minoría activa, sino mas bien que participar requiere condiciones para su desenvolvimiento en beneficio directo de todos. Pues no todos quieren participar aunque puedan, ni todos pueden hacerlo aunque quieran.


La participación a que nos referimos en este trabajo, se basa en la participación política del ciudadano, en adelante conocida como: participación ciudadana.


Aquí la característica añadida es ciudadanía. Para el maestro Burgoa, ciudadanía es la calidad jurídico-política de los nacionales para intervenir diversificadamente en el gobierno del estado. En otras palabras podemos decir que la ciudadanía constituye el cuerpo político del Estado pues es ahí donde radica el poder de autodeterminación del pueblo (soberanía).


Del término "ciudadanía", Marshall identifica tres aspectos: civil, político y social. En el primero están los elementos necesarios para la libertad individual (pensar, creer, expresar transitar, trabajar, acceso a la justicia, seguridad y propiedad); en el segundo –el político-, está el derecho de participar en la elección o ser electo así como el ejercicio del poder; el tercero – el social- es el conjunto de derechos económicos que corresponden a la condición de vida y distribución de la riqueza.


Sobre esto, el maestro Diego Valadés menciona que en tiempos recientes, un cuarto elementos empieza a surgir de la ciudadanía: la Dignidad. El cual refiere un progresivo desarrollo equitativo e imperativo de los derechos fundamentales del ciudadano.


En esta evolución hacia el ciudadano pleno que goza de la dignidad, inferimos que es necesario establecer y desarrollar los correspondientes instrumentos de participación ciudadana donde confluyan las conductas de gobernantes y gobernados como acción política que eleve la calidad de vida de sus individuos en un ambiente de concertación de temas que les son comunes.


El reconocimiento de los derechos político del ciudadano han sufrido una constante transformación durante la historia, desde considerarlos privilegio de unos cuantos hasta ser derechos fundamentales de todos, pero hace falta todavía dotar al ciudadano de mejores condiciones para alcanzar la validez, eficacia y alcance de las necesidades primarias que aseguren el bienestar de la comunidad sobre la base de individuos y grupos responsables.


Por ello, hablar de participación ciudadana requiere una obligada reflexión aunque breve pero profunda sobre la calidad de ciudadanía, desde cómo se originó y en qué circunstancias se desarrollaron las prerrogativas del ciudadano hasta nuestros días, para entender cuál ha sido la transformación durante más de dos mil años, y la trascendencia que tiene en el Estado democrático actual.


  1. CONCEPTO Y TIPOS DE PARTICIPACIÓN POLÍTICA CIUDADANA.


Como podemos apreciar, a la participación ciudadana se le concibe entonces como un valor, como un derecho y un deber, o finalmente como un comportamiento individual y colectivo en un contexto social determinado.


Definiríamos a la participación ciudadana como: La acción política directa o indirecta que ejerce el ciudadano en el ámbito público sobre las instituciones, gobierno o leyes dentro de un procedimiento jurídico.


No existe el ciudadano total que tome parte en todo, ni participaciones idénticas, sino que cada quien tiene una forma muy peculiar de participar en su sociedad, sea implementando acciones para corregir, generar o detener efectos en la sociedad, hasta quien participa mediante acciones políticas no convencionales para influir en las decisiones políticas de un Estado o comunidad, o simplemente vive inactivo en sociedad –estado presencial- puesto que la libertad es un derecho que puede o no ejercerse, en tanto que no es obligatorio sino discrecional del individuo y garantizado por el Estado.


1.8 CUADRO DE APOYO A LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA



Por ejemplo, la participación ciudadana en lo político está condicionada al grado de intensidad del individuo: apático, espectador, contendistas o gladiadores. O decirlo de otra forma: inactivo, conformista, reformista, activista y protestatario.


Cualquiera que sea la categoría en que se ubique al individuo en razón de su condición social, rural o urbana, psicológica, cultural, académica, o coyuntura política que experimente, sea por su edad, sexo o el nivel de presión que la sociedad ejerce sobre él.


En suma serán todas y cada una, las que determinen el grado de intensidad de su participación en el ejercicio de los derechos y obligaciones que el status de ciudadano le corresponda.


Con base en la realidad social, asumimos que quien no tiene interés en la vida política, no puede o no quiere, lo haga de diferente forma o grado que los demás, finalmente los individuos colectivamente constituyen el elemento socio-político del estado, y sobre ellos recae toda la actividad política del poder que dimane del gobierno, por tanto su participación es indispensable, y qué mejor si es bajo derechos reglamentados y garantizados de los cuales participó en su perfeccionamiento, creación y legitimidad del poder.


Debemos advertir que una sociedad que no participa en su vida política, está destinada a perder o anquilosar un derecho que tardó miles de años desarrollar como actualmente lo concebimos y aun falta perfeccionar. Que la idea de participación ha germinado en la sociedad, en la medida en que la libertad política democrática cobra relevancia en las distintas sociedades.


Si bien es cierto que también en sociedades no democráticas, existe la participación política, ésta es diferente en forma e intensidad, que en una sociedad cuya organización política sí es democrática; pero en cualquier caso, participar es el pilar fundamental de la estructura social del Estado.


Como demuestra la evolución de ciudadanía, ésta acoge diferentes facetas conforme se le han otorgado derechos políticos a lo largo de la historia, zócalo de la conformación de una cultura cívica. Algunos participaron de forma directa, otros apenas tomados en cuenta, muchos otros aun permanecen omisos.


La participación ciudadana la podemos clasificar en dos importantes segmentos, convencional y no convencional, derivados del grado de alineación al sistema legal democrático o no.


1.1 Convencionales. Son aquellas conductas de individuo reconocidas por el marco jurídico vigente, sin contravenir sus disposiciones o instituciones que serían por ejemplo:


  1. Interesarse por la información política


  1. Intervenir en discusiones políticas,


  1. Influir en el voto de otros,


  1. Asistir a reuniones o comunicarse con autoridades y dirigentes políticos.


  1. Hacer campañas políticas,


  1. Firma de peticiones, huelgas "autorizadas", manifestaciones pacíficas


  1. Participar en asuntos vecinales o institucionales


  1. Votar y ser votado.


1.2 No Convencional. Son aquellas conductas de índole político que influyen en el Estado y sociedad de modo adverso a ella y en contra del orden jurídico, que sin embargo son formas de participar políticamente, y aunque no podemos generalizar de fundadas o no, estas acciones son difíciles de calificar por su especial naturaleza y causa. Son por ejemplo:


  1. El terrorismo,


  1. La toma de edificios,


  1. La paralización de una actividad de forma "ilegal",


  1. Impedir el ejercicio de un derecho ajeno,


  1. Huelgas "no autorizadas"


  1. Impago de impuestos


  1. Daños a la propiedad privada.


Por otro lado, y especial mención merecen, otras formas no convencionales de acción política como las Revoluciones que por su naturaleza no corresponde propiamente a la participación ciudadana porque:


Quienes se rebelan abiertamente en contra de una forma de poder gubernamental no están haciendo uso de sus derechos reconocidos, sino luchando por alguna causa específica, contraria al estado de cosas en curso. Las revoluciones no son un ejemplo de participación ciudadana, sino de transformación de leyes, de las instituciones y de las organizaciones que le dan forma al Estado.


Sin embargo, vemos que la participación no convencional es un efecto de la ausencia de de canales participación institucional para que influyan legalmente en las decisiones trascendentales de la vida política, pues ante una élite de poder sobre protegida y abusiva, una deficiente representación política, extremadamente cara, enrarecida y lenta para la solución de problemas y acorazada ante la opinión pública, se necesitan válvulas de escape como las antes mencionadas.


Un exceso de participación activa no convencional, puede poner en riesgo la viabilidad de un Estado liberal democrático en caso de no darse mecanismos de corrección del gobierno.


Por ello, una democracia sólida requiere de participación, representación y deliberación en el seno de sus principales instituciones políticas, iniciando desde luego por la base del estado: El Municipio; donde está el grueso de la población más cercana al lugar donde se vive y se gobierna.



domingo, 24 de mayo de 2009

EPIDEMIA EN MÉXICO. CAOS Y ORDEN

Sobre la epidemia en México.

Causó gran conmoción en la comunidad internacional el reciente brote de una epidemia denominada Influenza Porcina, enfermedad cuyas características son básicamente la agravación de un simple resfriado, por síntomas como estornudos, dolor de cabeza, cuerpo cansado, dificultad para respirar y dolor de ojos. Ante tales síntomas que bien pueden ser causado por diversas manifestaciones de la vida cotidiana. Misteriosamente el brote se atribuye en territorio mexicano.

La gripe porcina, como también se le conoce, además de ser un estigma sobre la carne de cerdo que México exporta en gran medida y consume en el país, causó graves catástrofes a la industria del turismo, incluyendo en ésta los Restaurantes y lugares de reunión.

Es decir que toda la actividad turística nacional e internacional se vió intimidada por esta pandemia del siglo XXI. Cuya cura en realidad no es tan sofisticada, y sin embargo las más de 65 muerte a la fecha de redacción, no se explica sino por las teorías de mutación del virus, la falta oportuna de atención médica y un sistema de seguridad tercermundista,. La gripe porcina quitó el tapabocas del sistema burocrático mexicano, por la incapacidad para atender a miles de personas con éstos posibles síntomas. Cabe recordar que en 2003 se presentó el mismo caso en China con la variante que se denominó gripe Aviar, cuya cifra de mortalidad es aún desconocida a ciencia cierta, como tampoco sus orígenes.

El misterio del origen de la gripe Aviar y ahora la Porcina se convierten en mecanismo de reposicionamiento estratégico, económico y polític. Cabe analizar que ambas pandemias aislaron durante meses del comercio exterior a China y ahora a México. Crearon tensiones políticas por medidas proteccionistas tanto comerciales como turísticas. A China se le considera una potencia económica que derivado de la pandemia le generó graves consecuencias económicas, y desde luego la más importante: vidas humanas.

En el caso actual, lo curioso resulta que la gripe porcina ataca con mayor fuerza al sistema inmunológico del mexicano. Recientes estudios sobre el genoma humano del mexicano demuestran con el material genético del mexicano, derivado de sus raíces indígenas está el motivo de la aceleración de esta gripe.

A muchos en México ni siquiera despertó espanto tal medida que causó el cierre de restaurantes, antros, cafés, teatros, cines, y demás lugares. Incluso motivó la “discriminación” internacional de mexicanos en el extranjero. Medidas que pueden considerarse fundadas por diversos motivos de salud o comercio, son el efecto de una extraña pandemia que nadie ve y muy pocos conocen en realidad, y sin embargo el alboroto nacional es aun sorprendente.

¿Podría considerarse un nuevo sistema de presión económica la liberación de virus diseñados genéticamente para abatir cierto genoma? ¿Pueden medirse las consecuencias económicas, negativas para quien la sufre y positivas para quien produce la vacuna, retiene turistas, protege temporalmente su comercio porcino, y limita el envió de remesas? Habrá llegado en mejor momento de crisis financiera en el mundo, que hasta dejó de ser importante tal catástrofe, y es más que nunca latente la teoría del Shock. Donde la sociedad responde con mejor obediencia a las decisiones del estado. Aun cuando ni el propio estado tiene los laboratorios tecnológicamente avanzados e incluso científicos (no por falta de capacidad sino por la emigración de éstos a mejores laboratorios donde trabajar) que dejaron en evidencia su incapacidad para hacer frente soberanamente la salud preventiva de su población.

Las teorías conspiracioncitas tienen como fundamento su falta de comprobación. Lo que se expone en estas breves líneas son razonamientos lógicos de una improbable realidad cuyos efectos reales aun no se pueden medir. Sin embargo, una cosa es clara: Se advierte a simple vista … incluso si hay miles de enfermos en México y el mundo, hay quienes importunan al colgarse de esta cortina de humo en busca de mejores estrategias políticas y comerciales.

lunes, 19 de enero de 2009

OBAMA Y EL ORDEN INTERNACIONAL. primer parte


En un periódico de circulación considerable, me percaté de una curiosa fotografía en alusión al ascenso presidencial del primer afroamericano en alcanzar el gobierno del país considerado piedra angular de la economía global. En tal imagen herculiana, Barack Obama sostiene un planeta en llamas sobre sus hombros. Y señala el autor de la nota, la enorme responsabilidad que conlleva el 44° Presidente Norteamericano, quien recibe un mundo en crisis. En un análisis geopolítico menciona por las que atraviesa el entorno internacional: La crisis económica del 2008, el sostenimiento de la Paz en Oriente Medio (Irak, Afganistan, Franja de Gaza y la Autoridad Nacional Palestina con Israel), la supuesta amenaza nuclear de Irán, y la posible retracción del acuerdo de no proliferación nuclear con Korea del Norte ante la eventual sucesión del poder, la expansión comercial china que arroja un déficit en la balanza comercial de los Estados Unidos de Un Billón de Dólares, el incremento de las relaciones políticas entre Cuba , Venezuela y Rusia, y por otro el empuje sudamericano de Brasil en la región, aunado a las corrientes migratorias sobre la frontera con México, acompañadas del poderoso narcotráfico.
En síntesis esa fotografía sosteniendo con sufrimiento heroico a un planeta crítico, en espera de la “asunción” de quien va a lograr el cambio. Lo cual me irritó de sobremanera y me pareció una sandez tal especulación, y diré porqué.
¿Por qué se le va a considerar el responsable de la conducción hacia la transformación benévola del mundo? Será por que en todos esos problemas cree tener injerencia, como se ha visto?
El capitalismo norteamericano es absurdo e inútil para un mundo plural y libre. ¿Acaso la libertad del autogobierno, de la defensa de la patria y sus creencias religiosas, la libertad tecnológica, la libertad para trabajar y decidir su propio destino como Estado, es un problema para el mundo, o sólo para los Estados Unidos de Norteamerica? A mi parecer existe un solo problema y se llama USA.
Qué perona tan ingenua podrá pensar que Barack Obama, logrará tal hazaña mesiánica. Me sabe al desagradable gusto del marketing norteamericano, como el caso de Fox. Será que el experimento electoral mexicano sirvió para perfeccionar su marketing político. Qué fracaso con Fox.
Sin embargo, coincido con el presidente cubano, esperando equivocarme sobre tales predicciones. Pero a escasos días de ser “uncido” Presidente, ha hecho manifiesta su justa dimensión. Los Estados Unidos, cualesquiera que sea su presidente, tienen la firme convicción de que son el ombligo del mundo, y tal vez sea cierto por que al final de cuentas, separado del cordón, no sirve para nada.
Reciéntemente, un una de sus múltiples conferencias de prensa, negó retirar a cabalidad el embargo económico sobre Cuba, pero sí rechaza los planes nucleares pacíficos de Irán, para él son malas costumbres las sudamericanas que marchan con Chávez y su política Social, y podríamos continuar hacia medio oriente, que fue ultrajado con un decreto en 1949 para la partición del mundo árabe e insertar a Israel. Esa Organización llamada naciones Unidas que hoy no puede evitar un cese al fuego, y la flagrante violación a los derecho humanos, ya no digamos de solicitar la aprobación de ONU, pero simplemente corresponder al derecho internacional. Eso no pasa, simplemente porque sus avales son juez y parte en el Consejo de Seguridad.
México le es indiferente en la medida que sigan lavando los coches, sirviendo la cena, plantando y cultivando la comida, suministrando con discrecional hipocresía su narcótico vicio.
Ver a un negro en la presidencia del gobierno norteamericano, me hace ver que todos los hombres somos iguales, solo cambian las condiciones en cómo uno se desarrolla. Es verdad, los EE:UU son ejemplo en muchas cosas, y son un factor decisivo para mejorar la vida del planeta. Pero no olvidemos nuestra posición en él, y ser lógicos ante un plan como el norteamericano que consiste en que nadie tenga más libertad que él, o igualdad o sea superior a él, es inconcebible e insoportable. Habrá que derrumbar la barda para reclamar nuestra justa dimensión en este mundo, y la responsabilidad que ésta conlleva, dejemos de chuparnos el dedo, y trabajemos unidos.

sábado, 10 de enero de 2009

POSTURA JUVENIL SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO



I
Al iniciar mi éxodo, y dejando Oaxaca ciudad que me vio crecer para seguir con mis estudios aquí en la capital, estaba ávido de conocer otras visiones del mundo diferentes seguramente a las de mi pueblo, y así fue, las encontré diferentes más no mejores, por que habiendo llegado a la capital lo primero que percibí fue el exceso de contaminación y la falta de respeto por la naturaleza, habida cuenta del contraste entre mi pueblito donde vive aun el árbol mágico de 3000 años llamado el Tule (Ahuehuete o sabino) y el abismo con la Ciudad de México donde viven 8 720 916 personas a 2005 –INEGI- y que probablemente en unos años no quepa ni un árbol de acuerdo con la superficie reforestada que apenas alcanza las 50 hectáreas. Algunas contradicciones de mi México fueron las que me llevaron a participar en esta convocatoria.
A partir de entonces seguí de cerca la transformación que nuestro planeta ha experimentado en años recientes, para comprender a qué me refiero, recojo la idea que Federico Reyes Heroles dijo alguna vez en uno de sus discursos –cuya bibliografía no recuerdo- sobre el funcionamiento del mundo en cinco grandes ejes sobre los que gira el mundo:
El primero son las posibles líneas políticas que los países adoptarán en un futuro, segundo y consecuencia, las nuevas formas de articulación social en el mundo, unidas al tercero, los cambios económicos de mercado, cuarto, las tendencias ideológicas colectivas religiosas y culturales del próximo siglo, y finalmente, quinto, el entorno internacional y su organización.
Lo anterior se desprende del funcionamiento mundial desde la perspectiva objetiva y materialista, sin embargo lo que podemos decir humildemente que omitió el maestro, fueron las graves consecuencias que el mecanismo mundial tiene en el ecosistema, el planeta no participa directamente en ninguno de los cinco ejes mencionados, sólo se incluye como productor de la materia prima para la combustión de la maquina global, que hoy tenemos.
Para hablar de la energía utilizada por el hombre, habría que empezar por él mismo, como fuerza de trabajo desarrollada hasta llegar a la energía utilizada industrialmente para producir satisfactores de todo tipo, desde la energía encapsulada en una batería con 10 horas de funcionamiento, hasta la necesaria para viajar millones de kilómetros en el espacio exterior. Energía que ni se crea ni se destruye, sólo se transforma…y transforma.
La energía rige, por principio de cuentas nuestra existencia, no me refiero al tipo de energía petroquímica generada, ni a la nuclear ni a la eólica ni geotérmica, sino a la energía vital para nuestra subsistencia: los alimentos.
II
Alimentos Vs. Combustibles frente al cambio climático.
De un año para acá, los medios y la opinión pública han fijado el puntero en la intempestiva necesidad de sustituir los actuales combustibles para el mundo, pero especialmente el de los países con mayor índice en desarrollo urbano sin ser necesariamente económico.
Pero la razón por la que entra en debate el tema de los nuevos combustibles, es por causas evidentes gestadas décadas atrás, desde que apareció el primer automóvil de combustión interna, la polución de estos y fábricas y otros, está generando gravísimas consecuencias ambiéntales incontenibles que ciertamente generan especulaciones de magnitudes colosales: El aumento del nivel del mar, la desviación de los polos magnéticos, la traslación de los climas todo consecuencia del calentamiento global. Evidencia irrefutable de que algo anda mal entre la tierra y el ser humano.
Actualmente hay un vehiculo por cada 7 personas (Fuente. Ministerio de Tierras, Infraestructura y Transporte del Japón) en 2003 había 837 millones de vehículos automotor en el mundo y sigue la oferta y la demanda.
Los países mas urbanizados padecen la sumisión al petróleo, yugo que les impide cumplir tratados internacionales para disminuir la emisión de gases contaminantes, el protocolo de Kyoto es letra muerta para los desarrollados que hasta hace poco mostraron un excepcional interés hacia los bio-combustibles.
Pero en una época en que estamos acostumbrados a la mercadotecnia y a la publicidad, el prefijo Bio, automáticamente nos tranquiliza por que significa vida (Diccionario de la Real Academia de la Lengua) o llanamente por que proviene de una fuente no contaminante, y sin embargo no es así, el nombre no elimina por completo el problema ni el de la vida ni la contaminación.
Empezando primero por que dicho combustible –etanol- tardaría años en sustituir la gasolina dado que aun no existe la súper industria capaz de sustituir los millones de motores a gasolina por motores a etanol puro. Tardarían años pues en hacer ese cambio, tiempo que no tenemos las generaciones futuras.
Segundo, utilizar etanol sin duda significa un adelanto para que las compañías automotrices produzcan motores flexibles a gasohol -80% etanol, 20%gasolina-, el tema del etanol, desde su producción hasta sus efectos en el ambiente son debatibles porque sí produce una emisión de gases contaminantes aunque menor, pero sobre todo las consecuencias agropecuarias. Además también requiere energía para su proceso de destilación. Tan sólo aletarga los efectos del petróleo.
Producir millones de toneladas de granos que podrían ser consumidos por el ser humano y destinarlos por el contrario a producir combustibles parece aberrante cuando la hambruna aun no es erradicada del fatuo siglo XXI, que se mofa de haber encontrado agua en la luna, y la en Tierra aun desvaloramos el agua que corre por tuberías hasta nuestras casas, ríos todavía puros (aunque pocos) mantienen con vida este planeta azul, y el árbol del Tule muere lentamente como el planeta tierra mientras sus pobladores extraen cada vez mayores volúmenes de agua de los mantos freáticos, desecando el patrimonio de nuestros hijos que alguna vez, seguramente tendremos pero ellos tal vez no.
En el caso de Brasil, es el mayor productor de etanol en Latinoamérica (15 millones de m³ de etanol por año), también fue el país con mayor extensión en deforestación del mundo con 22.264 km² entre 1990 y 2000.
Ello demuestra que gran parte de esa expansión comercial del etanol es a costa del ecosistema con el aumento de terrenos deforestados destinados al cultivo agropecuario; Ahora bien, si los demás países subdesarrollados con extensión territorial suficiente siguieran los pasos de Brasil, habría desastrosas consecuencias para la ecología en pos de sobrellevar la transición energética del petróleo, a una bio-alternativa que definitivamente, no es el etanol la solución y tan sólo arrastraría a nuestro mal llamado tercer mundo hacia el cuarto sin bosques.
Posible Solución: Fomentar las energías limpias renovables y la energía nuclear de fusión como medida previa en lo que se encuentran alternativas para el deshecho radioactivo y una energía mas limpia para los automóviles como la generalización del auto eléctrico.
Después de que la energía nuclear llegó a este mundo, se planteó la idea de un cambio radical en el consumo de ella, sin embargo los conflictos y la naturaleza humana tergiversaron tal descubrimiento convirtiéndolo en una caja de Pandora para todos. Hoy la inexplicable tendencia a limitar su desarrollo estriba en que los detentores de la tecnología nuclear consideren o no, conveniente a otros países utilizarla o investigar por considerarles una amenaza latente al orden internacional. ¿Acaso no debería ser al revés? Que los que más han participado de su uso en guerras estuvieren vetados a usarla. Así pues una posible fuente casi inagotable de energía esta supeditada a medidas cautelares que pueden llevar años en conciliar. El caso de Irán demuestra el interés que los mayores productores de petróleo hayan decidido aprovechar un energético que hasta hora es el más viable en la sustitución del petróleo...por ahora.
El primer paso para reducir el impacto que podría tener el cambio climático en el mundo empieza por uno mismo cobrando conciencia e informándonos pero también participar en la construcción de una cultura global del cuidado del medio ambiente ahora que son mas visibles la magnitud de las catástrofes si no se adoptan medidas urgentes por parte de las personas, los gobiernos y las organizaciones internacionales :. ONU
III
La participación de la sociedad civil mejora día con día su papel en disminuir los contaminantes, desde la separación de la basura hasta el uso de la bicicleta, pero cabria recordar que estas mejorías también se robustecen con las políticas públicas pro-ambientales que la Cd. De México impulsa como, medidas alternativas de transporte, como el mejoramiento del transporte público inhibiendo el uso de particulares, pero una señal trascendental de la participación ciudadana es el uso cotidiano de la bicicleta para desplazamientos cortos, reduciendo las emisiones y tráfico, otro ejemplo reciente es el anuncio de convertir 200 vehículos oficiales en eléctricos -La Jornada 09/05/07- con cero emisiones, esperemos que la sociedad civil pronto adopte medidas comprometidas con nuestro medio ambiente empezando por la casa, como separar la basura, utilizar sólo el agua necesaria para bañarse, y la sustitución por focos ahorradores así como limitar la deforestación y promover la reforestación. Desafortunadamente el principal problema con que colisionan todas estas propuestas, es la idiosincrasia carente de interés por resolver estos problemas, el principal obstáculo para reformar nuestro tipo de vida y hacerlo más ecológico radica en la negación a cambiar nuestros hábitos aunque estos sean contraproducentes, la solución está no sólo en las aulas y en los medios que nos allegan de información, sino en la familia pues es donde se construye el modelo que regirá nuestras vidas, con contenido de cultura ecológica. La educación familiar que recibí fue la coraza que conservó intactos mis principios con la sociedad y el árbol del Tule quien cobijó este sueño. El compromiso con el mundo, es un compromiso que requiere un mundo de ciudadanos empezando por uno mismo.


EL ESTADO UNIVERSAL. Poder y Gobierno.



Un país debe tener y exigir conductores que no se limiten a decirle que los
demás son peores, que los tiempos son malos y que las calderas no dan más de sí.
Una nación debe pedir una definición clara de objetivos, una promesa clara de
alcanzarlos en un plazo y a un precio razonable, y una explicación aceptable de
cómo se van a repartir los gastos y los beneficios. Manuel Fraga Iribarne


El presente trabajo consiste en discernir sobre la conveniencia de iniciar la investigación del sistema jurídico ecléctico, integrado con lo mejor del mundo moderno y nuevos objetivos, para evitar la desintegración del Estado y de nuestra intrascendencia en la historia, se trata de iniciar la búsqueda del arquetipo universal de Estado; sin olvidar los errores del pasado, pero no consiste es restaurar, el desafío no es arqueológico sino creativo

I
Nuestra historia, la del hombre según Polibio, -historiador de las guerras púnicas, y estudioso de la Constitución Romana-, está destinada a repetirse cíclicamente. Escribió en el Libro IV de las Historias, que la suprema organización del hombre, que hoy llamamos Estado, también repite sus errores según la Teoría de la Anaciclosis polibiana.
Decía el historiador, que las formas de gobierno y sus respectivos extremos están determinados de la siguiente manera: Porque así como de la herrumbre nace con el hierro y la carcoma con la madera, cada forma de gobierno lleva implícito el germen de su propia destrucción.
Lo anterior constituye un ciclo de las diversas constituciones que el hombre ha creado hasta el momento, su orden natural se transforma continuamente para llegar al punto inicial de todo. De cierto modo seria decir que las ideas que el hombre construye en sociedad son destruidas por las circunstancias determinantes del hombre según su época, espacio y evolución propia.
Para Polibio era de la siguiente forma: Monarquía que por exceso de poder en las decisiones de todos y la gloria en una sola persona deriva indefectiblemente hacia la Tiranía, es tal su extremo, que unos cuantos provistos de una posición importante en la organización del Estado, se rebelan contra el tirano, tomando el poder los ricos para el bien de lo que creen es el interés de todos en cuanto es de ellos: la Aristocracia, pero esos cuantos que solo llegaron a ver por su interés y obstinación por esquilmar inmutables la riqueza de todos hasta corromperse por la avaricia, da lugar a la Oligarquía, donde el poder es senil y se sostiene más por la costumbre que por la fuerza, pero finalmente la rebeldía contra lo que no es justo llega con el peso de la mayoría que empuja el balance corrupto, tomándolo todo, para el todo: Democracia, todos son libres, poseen patrimonio, obligaciones y derechos inherentes al ser humano. Todos participan de la vida social y de la construcción del Estado.
Sin duda este ciclo guarda ausencias de otro tipo de Estado de los que otros filósofos como Aristóteles y Maquiavelo han tratado, mas para efectos del desarrollo de la pretensión del presente retomaremos al final unas ideas de estos otros dos filosofos.
La evolución del Estado antes de llegar a serlo, hasta el estado moderno que hoy vivimos ha tenido una complejidad de circunstancias hitoricas que seria difícil señalar para corroborar la teoría polibiana, pero algo podemos desprender con utilidad, ello es l determinismo que le da a la vida máxima del hombre en sociedad, destinado a cometer sus errores, destinado a jamás vivir en paz en un ciclo interminable sin que tengamos la capacidad de encontrar un modo diferente de organización humana mas alla de la democracia, antes que caer en el cataclismo que la demagogia podría originar al mundo.
Sería dificil cuestionar que el hombre, la mayoria de las veces es su propio lobo, hasta que llegue el dia donde el hombre ya no sea hombre sino otra cosa, por que cambiar su naturaleza critica e impasible ante el status quo, y se acople a vivir en pa, aun estando inconforme es un reto, pero cabe la posibilidad en la educación del hombre social, pues ella la educación vuelve al hombre fácil de gobernar, pero imposibles de esclavizar.
Ahora bien, la democracia quiza no sea la forma de gobierno ideal de Estado, pero dijo alguna vez Winston Churchill, es la única que tenemos por ahora. Pero ésta también lleva implícito el germen de su propia destrucción: la demagogia, según Polibio, porque donde todos participan en la construcción de la sociedad, la multitud libre, obra como un torrente impetuoso que confunde lo urgente con lo importante, ocasionando consecuencias bélicas, consumistas, intolerantes entre otros.
El tiempo indefectiblemente desgasta los cimientos sobre los cuales esta construida la vida social, el desgaste atomiza los factores reales de poder que constituyeron la forma de gobierno. La Demagogia o también llamada Oclocracia aparece en el desorden estatal por el desprecio hacia las leyes.
Hoy hace falta repensar los valores del Estado y los ideales sobre los que descansa el arquetipo de estado mexicano e incluso vale cuestionar hacia donde se dirigen los Estados del mundo ante los nuevos retos de la humanidad, con nuevos cimientos libres del plomo de la corrupción, el desinterés ciudadano, los prejuicios sociales, la intolerancia contra unos cuantos, la violencia contra todos, la ignorancia social, la desinformación global y el libertinaje universal, todos flagelan el núcleo social del Estado; de otro modo indefectiblemente cerrará la anciclosis polibinana con la Demagogia, llevándonos a una confrontación social inevitable por el exceso en la libertad sin compromiso, por que no es libertad vivir en el ocio sin hacer nada por nadie ni para qué, la verdadera libertad consiste en escoger quienes queremos ser y comprometernos con ello. Cada quien es libre según sus necesidades y su trabajo. Cada Estado es soberano en proporción de la calidad de su elemento humano.

II
La Constitución del Estado, dijo Ferdinand Lassalle con suma claridad es la expresión circunstancial de los factores reales de poder que rigen en el seño de casa sociedad(,) son esa fuerza activa y eficaz que informa todas las leyes e instituciones jurídicas de la sociedad en cuestión, haciendo que no puedan ser en sustancia, mas que tal y como son. Con humildad podemos advertir que el maestro Lassalle omitió señalar que la constitución también puede crear factores reales de poder para su organización misma, verbigracia la burocracia.
La historia recaba excesos, reacciones, contracciones y evolución en la política del Estado, las decisiones en su seno son dinámicas, irregulares y contradictorios como la naturaleza de su creador: el hombre
Sería maquiavélico pensar que sólo el poder que ejerce un hombre con plena coerción pueda contener la masa demagógica desprovista de templanza, la que imponga nuevamente el orden, porque volvería la Monarquía, en una repetición sucinta de excesos, reacciones, contracciones y otra evolución en el ciclo polibiano. ¿Acaso el exceso es un factor determinante de la suprema de organización del hombre? ¿En ello consistirá nuestra trascendencia en el tiempo?
Ahora bien, si como dice Polibio y fuese un ciclo infinito de formas de gobierno de tal modo que jamás alcanzáramos nuestro fin ideal: la felicidad; entonces la existencia del estado resultaría cuestionada como la viabilidad en el mañana. Por ello nuestra posición es firme en rehusarnos a aceptar un Estado cíclico, antagónico y extremista, primero por que todo es relativo, y segundo por que tenemos el derecho constitucional darnos en todo tiempo el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de nuestro gobierno. Pues en cualquier parte del mundo y en todos los tiempos, siempre los ciudadanos han sido los detentadores reales de la soberanía. No me refiero al pueblo como muchedumbre, sino a los ciudadanos de Estado que hacen de éste lo que es.
Luís XIV dijo l`etat cet moi, y efectivamente él era el Estado entonces, por que constituyó el Estado francés de la época, a su arbitrio y semejanza aunque fuera despótico, sin justicia ni principios humanos, concentró el marco normativo de todo el Estado en sí mismo omnipresente, omnisciente y omnipotente, fue así debido a los factores reales de poder dominantes cuyos intereses eran representados a través del monarca, el ideal ficticio de su poder soberano casi divino radicaba en la legitimidad que Dios le confirió, aunque en realidad era la nobleza quien daba legitimidad a su posición sólo en cuanto beneficiara los nobles intereses las decisiones trascendentales de la organización social de entonces, estaba en los ciudadanos fácticos: la nobleza:
Si la Democracia es una forma de gobierno, y el poder público dimana del pueblo y se instituye para el pueblo, y la potestad para ejercerlo esta representado en unos cuantos que obedecen la voluntad de sus representados, sus opiniones son oídas y vencidas en tribuna e imperativas para todos, su poder es único y soberano en su decisiones, resulta ideal y lamentablemente análogo pensar que en la actualidad se trate de otra ficción como la de l`etat cet moi, precluido en la actualidad el idealismo de su legitimidad, porque el tiempo y el espacio han superado la ficción misma con los hechos notorios que los factores reales de poder han originado: sindicatos, televisoras, partidos políticos, asociaciones religiosas, transportistas, bancos, empresas globales, delincuencia organizada, y tendencias políticas del exterior, entre otros son, los principales factores también representados dentro del Estado, los que también buscan el bienestar social de los suyos, parece que aun falta mas representación del individuo en los factores reales de poder que negocian decisiones trascendentales en el estado, por decirlo de alguna forma a nuestra democracia como al peso aun le faltan muchos ceros, pero es un negocio redondo.
Si bien la constitución política de cualquier país y tal vez en cualquier época ha consistido en organizar técnicamente el engranaje estatal mediante instituciones capaces de desarrollar otras funciones que han llegado a convertirse en trascendentales para el mecanismo estatal pero que han llegado al grado de convertirse en factores de poder en cuanto que son indispensables para el Estado, y él mismo creó, pero su facticidad teleologica es sumamente cuestionable. Podemos citar por ejemplo a los trabajadores al servicio del estado, que no toman decisiones trascendentales per se sino que negocian colectivamente a través de los sindicatos la conveniencia para su gremio, llegando al extremo de poner en jaque una función trascendental del Estado –educación, energía, recolección de basura, etc.- sin tomar en consideración lo importante de su función, sino lo urgente para el gremio, ¿demagogia? ¿Democracia? Cabria tambien cuestionar quienes son los detentadores de esa fuerza política que son los sindicatos, ¿los sindicalizados? ¿o el lider sindical? ¿La muchedumbre está informada? ¿Democracia a ciegas? ¿Apoteosis Demagógica? Lo mismo pasa con al sociedad en el estado, la desinformación, la ignorancia, el desentendimiento de las controversias, el amarillismo populachero, y la convergecia de intereses superfluos, dejan a un estado moderno en el camino de la anciclosis Polibiana.
Por otro lado, en el estado despótico francés -por citar un ejemplo-, la existencia de los Derechos Humanos no era condición sine quanon para la planeación del orden estatal, por que no había interés en discutir el concepto abstracto que son los derechos humanos. Pero sin tener claro que es un derecho humano o cual una obligación estatal, está en nuestra naturaleza cobrar conciencia de lo justo y lo injusto cualquiera que sea la forma de gobierno, en cualquier tiempo y situación. Al respecto el politólogo Kart Deutsch opina: Los sistemas políticos tienden necesariamente a mudar y los caminos para ello, son dos: la reforma o la revolución, el primero es un proceso lento, consensuado y sobre todo, pacifico; el segundo es un fenómeno violento y además intempestivo. En la actualidad los derechos humanos estan en boca de todos, en leyes, instrumentos internacionales pero a diario se violan incluso en los paises mas “adelantados democráticamente”, ¿es posible garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos en un estado? Su pleno ejercicio o defensa no se da por decreto, sino en la educación de su población sobre qué son y para qué sirven. Intentar explicarle a un huamno promedio que pasa horas frente al televisor, que los derechos humanos no se ven pero ahí estan, que nadie los conoce pero existen, que es para bien de todos pero a veces tiene excepciones, es como intentar convencer al mendigo, al ladron, al asesino, al corrupto que Dios, aun cuando no lo ve, no lo oye, nadie lo hha visto, pero existe, le va a resolver todos sus problemas. La cuestión en los derechos humanos no es sobre tener fe en ellos, sino resolver las necesidades primarias de todo hombre para vivir dignamente empezando por una conciencia educada y después por una función útil para la sociedad, pues teniendolo todo, los derechos humanos serían humanos de derechos, super hombres en vez de Dios, para ello los paises del mundo deben primero alcanzar un grado económico suficiente para corresponder a las exigencias metafisicas del hombre, es difícil sino imposible educarse con hambre, hace falta trabajo arduo aunque para ello se lapiden axiomas humanistas, porque creer que con fantasías se cambia al mundo, sólo en la televisión.

Con el surgimiento de nuevos factores reales de poder se requiere del rápido reacomodo del poder, un ejemplo de estas apariciones, serian la clase obrera durante la Revolución Mexicana, los Sindicatos en la actualidad, la piratería, la guerrilla y grupos subversivos, los nuevos partidos políticos, la religión en todos los tiempos, los medios de comunicación, el narcotráfico, los migrantes por cuanto a su participación económica, la burocracia, los bancos, la aristocracia, el Estado mismo y hasta los hombres mas ricos del mundo por contar algunos, son quienes cuentan con el poder de perfeccionar o desintegrar la organización suprema del hombre.
Distinguir los hilos que controlan las decisiones trascendentales del Estado contemporáneo no es fácil, los factores reales de poder actuales están inmersos en todos de alguna forma, ocultos en nuestro propio interés. Pero el poder que mueve al Estado tiene su equilibrio en quienes lo ejercen y no los de la ficción.
Los Estado se han mundializado (globalizado) y los factores reales de poder también, no se trata de un ciclo local, sino mundial por la misma naturaleza del hombre, por tanto, la influencia económica de unos pocos en el orden internacional por mucho tiempo también tiene un colapso del mas fuerte en cómo ejerce el poder –económico- luego entonces la democracia local solo será perfecta cuando exista democracia del ámbito global. El colapso tal vez ha iniciado con el derrumbe del dólar y el exceso en el petróleo.

III
Pero también la historia demuestra lo que a nombre de la justicia se ha hecho: la creación del Estado israelí y, la invasión de Irak, del primero por no haber sido oídos y vencidos los poseedores originarios del territorio en juicio, y del segundo por no haber respetado la libertad para darse su propio gobierno. Luego entonces los mismos factores reales de poder que interactúan dentro del Estado tienen representación en el concierto de naciones que han llegado a organizarse también democráticamente en la organización de Naciones Unidas, cuya creación genera decisiones trascendentales reactivas para la humanidad. Pero a pesar de creer ser democrática su organización, la función coercitiva la posee una aristocracia de cinco miembros permanentes en el Concejo de Seguridad de Naciones Unidas. ¿Qué sigue, oligarquía mundial?

IV
La legitimacion en la causa emana de la prosecución del fin último del estado, mediante sus organos de gobierno, calibrados para el ejercicio pleno del poder estatal en un todo
Dentro del Estado también existe conciencia colectiva de la problemática y sus probables soluciones para el cumplimiento del objetivo existencial mediante el poder estatal cuyo titular es el jefe del Gobierno quien lleva la dirección politica del pais, cuya idiosincrasia esta educada por las doctrinas históricas, sobre las cuales realizar la política general del estado, en lo interno y externo, procurando en todo tiempo ejercer el soberano poder del pueblo a quien representa, la nación de su patria, a la cultura de su pueblo, y a todo animo de superación estatal, son la idea abstracta de legitimidad en la prosecución del objetivo ideal del estado del que ejecuta ordenes a través de los otros dos órganos , cuyo equilibrio en sus funciones trascendentales origina poder estatal.
El poder es único es indivisible en el mundo sensible, en cambio la abstracción del ser colectivo sólo puede abstraerse lógicamente como un todo sólido; un hombre con tres cabezas jamás sabrá que hacer por qué la indivisión no se los permite, en el estado es similar, pero en el caso de un país lejano de cuyo nombre no quiero acordarme, el jefe del Gobierno ha sido recluido en funciones de una empresa lucrativa, en un afán por positivizar la democracia se ha confundido la urgencia del equilibrio de poderes con la importancia de los fundamentos iusnaturalistas de la democracia.
Marx pretendió hacer de la filosofía de la historia la doctrina del futuro, nuestra inconciencia en la historia y con ella los errores, pueden llevar a generaciones futuras a forjar su historia con voluntad y conciencia, emancipándose de la anaciclosis polibiana.
Pero si de la historia se puede aprender solo en cuando se repite y quienes de ellas permanezcan similares, esto sólo podría imaginarse en el estudio de toda la historia efectual a nivel global y siempre hacia el progreso en la perfección. Pero si el pasado nos constriñe al modelo clásico de Estado, entendiendo los clásico como aquello que los nacidos después pueden seguir aprendiendo, resulta confuso expresar una voluntad conciente en un sistema clásico como es el democrático, sin acatar uno de los fundamentos ius naturalistas de la democracia: libre autodeterminación. Es como el bautizo en la inconciencia del poder de nuestra voluntad para escoger el dogma de las generaciones futuras.
Que pasaría si en el acta constitutiva de un Estado hipotético restringes la esfera de actuación del poder de cada grupo existente en el estado mismo. Es decir se prevean quienes son los de mayor influencia en las decisiones trascendentales del estado. Neutralizar cualquier exceso que para su degeneración requiera, y prever el surgimiento de una nueva fuerza distinta a las existentes. Si neutralizados los factores, y no hubiera otra fuerza no regulada por la ley, teniendo todas igual actuación e influencia: se habrá radicalizado la democracia entonces y desconcentrado todo el poder, no habrá más equilibrio que la ausencia de poder dominante: estado socialista.
Para concluir, la historia revive episodios de casi todos los excesos que hace mención Polibio, sin embargo no existe registro alguno de la antigüedad hasta nuestros días del exceso de la democracia: la oclocracia. Habría que trasladar al filosofo griego hasta hoy, y buscar la democracia mas avanzada del hemisferio para dar cuenta de que si se busca un ejemplo de Estado democrático avanzado, encontraríamos a los estados Unidos de Norteamérica, de la cual llegamos a la conclusión de su grado avanzado de exceso democratizador, por el comportamiento excesivo de los fundamentos iusnaturalistas de la democracia: libertad y derechos humanos.
Recordemos la idea de Estado cuya peculiaridad es la soberanía, concepto confuso para muchos otros países no industrializados, o mejor dicho globalizados por el efecto que ejercen soberanías fuertes en el reactivo mundial, la economía, sin dejar de lado el grado tecnológico, militar, y estratégico a nivel mundial, pues en el ejercicio pleno del poder soberano es menester reunir el mínimo equilibrio ante la universalidad de estados.
La democracia existe cuando la soberanía es.
la idea pura de libertad ha sido objeto de diversos conceptos e interpretaciones por el relativismo del sofisma político, primero solo uno era libre, luego algunos eran libres, hoy todos sabemos que somos libres. El origen del libertinaje esta en la libertad porque ha sido entendida en la perspectiva incorrecta, la libertad varia con la causa de su existencia, es decir el ser humano evoluciona sus propios ideales para adaptarla a la corriente política vigente, sin embargo la libertad no consiste sólo en el poder para hacer, o dejar de hacer, porque no es libre el que destruye la vida ni el ocioso que la desaprovecha, porque no están concientes del sentido real de su libertad, y la confunden con libertinaje el cual consiste en una degeneración del sentido de libertad por las circunstancias en que vive la persona, pues ante una norma vigente que dispone un limite a la libertad es desfasada por la norma eficaz que dispone que la libertad no es mas que la propia limitación de su libertad.